Las excavaciones, que dieron como resultado este descubrimiento, empezaron en el 2000. Un equipo de la Universidad de Tel Aviv y el Instituto Weizmann recogieron muestras en el sitio para determinar la edad del descubrimiento.
Hallazgo
En análisis posteriores en el sitio del hallazgo se encontraron cenizas, trozos de huesos y evidencia de que el suelo se había calentado a altas temperaturas. Según los expertos, es una prueba concluyente de que en el sitio hubo una gran chimenea.
En la zona, los arqueólogos encontraron una gran cantidad de herramientas de piedra que fueron utilizadas para el corte de la carne. También un gran número de huesos de animales quemados, como si hubieran sido cocinados.
Los investigadores extrajeron sedimentos del fogón que fueron colocados en el microscopio para observar la composición exacta de los materiales en el depósito con el objetivo de determinar cómo se formaron. Con este método, fueron capaces de distinguir un gran número de microcapas de ceniza, evidencia de que el sitio fue utilizado repetidamente en el tiempo.
En la zona también encontraron distintas herramientas de piedra, que probablemente se usaron para el corte de carne.
“Estos resultados nos ayudan a fijar un punto de inflexión importante en el desarrollo de la cultura humana, aquel en el que el hombre comenzó a utilizar con regularidad el fuego, tanto para cocinar la carne como un punto para las reuniones sociales”, explicaron los investigadores.
Este hallazgo fue publicado en el Journal of Archaeological Science, recientemente.