Aunque las encuestas apuntan a que Cuomo cuenta con una amplia mayoría para ganar el próximo 2 de noviembre (60% según el New York Times y 55% según la Universidad Quinnipiac) , el controvertido candidato republicano se ha ido ganando el favor de parte de la población del estado con sus polémicas declaraciones.
Entre ellas destaca su oposición a que “en los colegios se lave el cerebro (a los niños) para que crean que la homosexualidad es una opción válida” , su consideración de que las marchas de orgullo gay son “repugnantes” y su consejo de que inmigrantes indocumentados se vayan de Nueva York y de que no se levante el centro islámico proyectado cerca de la zona cero.
Ligado al ultraconservador Tea Party, este empresario aseguró que hasta ahora no había participado en debate alguno “salvo en algún bar” , dijo que Manhattan es un lugar “catatónico” donde la gente anda como “zombis” y comparó al presidente de la Asamblea de Nueva York, el judío ortodoxo Sheldon Silver, con Adolf Hitler.
Por el contrario, Cuomo se ha ganado la fama de ser una persona ética y recta gracias a su agresivo trabajo como fiscal general del Estado, un puesto que aún ocupa y que sin embargo le ha generado enemigos en Wall Street, aunque los analistas coinciden en que su trayectoria profesional es intachable.
Dispuesto a aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, cuenta con el apoyo del ex presidente Bill Clinton, bajo cuyo mandato fue secretario de Vivienda en la década de los noventa.
“Si realmente queréis que sea realmente efectivo, dadle una sonada victoria” , dijo Clinton el jueves en un acto de apoyo al candidato demócrata, que sin embargo no está dispuesto a ceder en el debate sobre la legalización de la marihuana para uso médico, mientras que su rival propone convocar un referéndum, ya que la iniciativa es apoyada por cerca de la mitad de la población.
Si no cambian las cosas drásticamente en los próximos días y a tenor de las encuestas, será Cuomo quien sustituya al actual gobernador David Paterson a partir de enero de 2011.
El actual gobernador asumió el cargo a mitad de mandato para sustituir a Elliot Spitzer, quien dimitió por el escándalo que se montó cuando de descubrió que utilizaba los servicios de prostitutas de lujo, cuya “madame” , Kristin Davis, se presenta también a estas elecciones con la legalización de la marihuana como bandera.
Ella es la única candidata y una de las pocas mujeres que destacan en la campaña a gobernador, ya que ni Paladino ni Cuomo tienen importantes figuras femeninas en sus equipos, aunque ambos han recurrido a sus parejas e hijas para que participen en anuncios y actos de campaña.
Ello eleva el tinte sexista de una campaña en la que Paladino ha llamado “cariño” a las periodistas que lo siguen, ha retado a Cuomo a “ser un hombre” para mantener un debate y sus asesores han atribuido a “un sofoco repentino” las críticas vertidas por la actriz Joy Behar.
Con esos comentarios no parece extraño que el 64% de las votantes esté a favor de Cuomo, frente al 18% que apoya al republicano de cara a una jornada electoral que será especialmente ajetreada para lo neoyorquinos, ya que por primera vez en casi un siglo están llamados a votar cargos en sus seis órganos estatales.
En la ciudad de Nueva York incluso se votará si se restablece el máximo de dos mandatos para puestos municipales, una norma que el alcalde, el millonario Michael Bloomberg, suspendió para poder estar cuatro años más en la alcaldía y que sin embargo ahora quiere hacer respetar de nuevo.
En todo el estado también se deberá votar a los representantes en el Senado de Estados Unidos, que ahora son dos demócratas, Kirsten Gillibrand y Charles Schumer, y que son retados por los republicanos Joe DioGuardi y Jay Townsend.
Para la Casa de Representantes estadounidense se elegirán también a sus 29 representantes de Nueva York.
A nivel estatal se elegirá al fiscal de cuentas (contralor), al fiscal general y a los representantes del parlamento estatal, cuyas dos cámaras están bajo control demócrata.