“No hay víctimas ni daños”, aclaró.
Los tres satélites de tipo Glonass-M, que pesan 1,4 toneladas, debían completar la constelación del sistema concebido por Rusia para rivalizar con el de navegación estadounidense GPS y el futuro sistema europeo Galileo.
Fuentes del sector espacial ruso habían afirmado que su puesta en órbita fracasó tras su lanzamiento el domingo por el cohete Protón desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán).
“Según datos preliminares, el cohete Proton que había despegado de Baikonur a las 13H25 (10H25 GMT) tomó una trayectoria errónea”, afirmó una fuente citada por Interfax.
“Como consecuencia, el bloque propulsor no pudo poner los satélites en la órbita prevista y cayó con ellos en la atmósfera”, añadió.
Una vez desprendido del cohete Proton, el bloque propulsor con tres satélites debía colocarlos en órbita a unos 20 kilómetros de la Tierra.
Los satélites debían soltarse de él a las 16H57 de Moscú (13H57 GMT), precisó Interfax.
Glonass fue desarrollado por el ejército ruso en los años 1980.
El ministerio de Defensa ruso aseguró el domingo que este fracaso no pone en entredicho la entrada en funcionamiento del sistema Glonass.
¿