SIEMBRA – Propósitos para 2009

CARLOS ENRIQUE ZÚÑIGA FUMAGALLI

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El 2008 nos deja mucha tris-teza, como resultado de lo que se torna en uno de los años más violentos del presente siglo. Lo peor es que no vemos esperanzas de que realmente se tenga la remota idea de cómo controlar el crimen y devolver institucionalidad a la justicia. La verdad es que fue un año reprobado por todas las instituciones del Estado responsables de garantizar un estado de Derecho; estado inexistente en nuestro medio. Este gobierno, aunque les moleste, pareciera ser aquel que favorece a los pícaros. La gran mayoría de ex funcionarios presos por haberle robado al pueblo se encuentran ahora libres. El peor de los corruptos, fugado cual vil ratero, regresó con bombas y fiestas a pagar una fianza ridícula que no representa ni mínima parte de los recursos del pueblo que se levantó. ¡Qué carajo! La loma sigue siendo la misma, pero como que los lobos se reagrupan, aun aquellos electos con piel de oveja.Buena parte de la culpa la tenemos los ciudadanos de la calle y algunas entidades que conformamos. No porque “la seguridad es tarea de todos”; huesos, la seguridad es tarea del Estado, es una de las pocas razones por las cuales se justifica la existencia de un gobierno central: garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Por eso los empleamos; así que no topemos eso de que todos somos corresponsables del desastre de seguridad que nos tiene arrodillados.Lo que sí es una gran responsabilidad es que somos permisivos ante los abusos de poder y los ladrones que descaradamente andan sueltos. ¿Cómo es posible que permitamos con un silencio de cómplices que se atropelle la justicia de forma tan vil?Es inaudito que los medios de comunicación le den espacios a zánganos como el ex presidente Portillo, después de todo lo que nos hizo como Nación. NO podemos permitir que este tipo de personas vuelva a figurar en la vida política del país, cuando debería estar guardando prisión. Los partidos políticos y los personajes que apañan a este tío y gente como él deben ser también extirpados de las boletas; no es posible que en este país el dinero pueda seguir comprando moral.Tenemos que tener propósitos muy personales para el año nuevo. Sin embargo, entre éstos deberíamos incluir al menos uno colectivo. Éste tiene que ser definitivamente que recuperemos los principios éticos y morales que hemos perdido como sociedad. No es un tema de religión, sino de sobrevivencia. Si no retomamos las riendas de nuestra Nación con base en normas fundamentales de conducta humana, la convivencia en sociedad seguirá deteriorándose a tal punto que, los que sobrevivamos a la violencia, viviremos en un infierno terrenal. Pretender que el país cambie sin cambiar cada uno de nosotros es utópico: respetemos hasta las más mínimas reglas; seamos un ejemplo a la juventud. No permitamos que los delincuentes de cuello blanco, sean ex funcionarios, empresarios o lo que sean, se sientan cómodos en nuestro medio. ¡Hay que rechazarlos! ¡No permitamos que la impunidad sea dada por hecho! El que es correcto en su vida privada tiene la solvencia de exigir lo mismo en lo público; exijamos transparencia y ética. Castiguemos con el rechazo social a los delincuentes impunes. ¡Como propósito colectivo para el 2009, exijamos seguridad y justicia!, pero pongamos nuestro granito de arena… cezunigaf@hotmail.com

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