?Le Fígaro?, un periódico francés, terminó su crónica sobre la IV Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio en Doha usando una cita de Rilke: ?El vano estruendo que precede el silencio de los verdaderos conflictos?.
El conflicto agrícola
La agricultura era la principal dificultad a superar. También el tema que más interesa a Centroamérica.
El asunto se resumía a que la declaración ministerial incluyese una frase sobre futuras negociaciones para la ?eliminación progresiva? de los subsidios a la exportación.
Palabras inadecuadas para un gobierno francés con elecciones en junio del 2002, porque el objetivo son las ?devoluciones? (subsidios) de las exportaciones agrícolas de la Unión Europea, UE, de las cuales Francia es gran beneficiaria.
Por eso la UE aumentaba su capacidad de negociación, ampliando la gama de sus propuestas. Quería incluir también normas laborales, ambiente, inversiones, competencia e inocuidad de los alimentos.
Una paradoja fue EE.UU. entre los acusadores, cuando sus apoyos internos se han duplicado desde 1995 y para productos que constituyen la base agrícola de los países en desarrollo: azúcar, soja, algodón, arroz, trigo, maíz.
Al final, se obtuvo un compromiso aclarando que se conversaría sobre la ?eliminación progresiva?, pero ?sin prejuzgar sobre el resultado de la negociación?. O sea, sin obligación previa de buscar eliminarlos.
El ambiente
La relación del comercio con el ambiente afecta principalmente a la agricultura. El tema se presta al abuso proteccionista y como tal fue rechazado.
Las conversaciones sobre el tema se limitarán a las contactos entre miembros de OMC con los acuerdos sobre ambiente que sean también multilaterales. Incluyéndose la coletilla ?sin prejuzgar sobre el resultado de la negociación?.
Propiedad intelectual
Se quiere extender a todos los productos agrícolas la exclusividad en las denominaciones de origen, como al vino. Esto impediría usar nombres que hace mucho definen un producto, por ejemplo queso tipo ?parmesano?. En su mayoría son lugares europeos y se logró una alusión sobre su estudio.
Hubo tal ambigüedad en la redacción para poder obtener el consenso que la verdadera negociación será sobre cómo interpretar el mandato negociador en la Declaración de Doha.