CON OJOS DE MUJERCelgusa debe morir

Desde 1984 -hace 18 años- los ambientalistas denunciamos el caso Celgusa, planta para producción de pulpa de papel usando los bosques naturales de Guatemala, especialmente de Petén, Sierra de las Minas, Verapaces y Oriente, instalada en el Rancho, sobre el Río Motagua para poder descargar ahí sus aguas servidas, utilizando proceso de blanqueado Kraft, ¡altamente tóxico!

Todos son agravantes, diría un juez, pero aún hay más: el ?negocio? España-Guatemala generó una deuda de US$600 millones contra Guatemala, sin haber jamás producido una libra de pulpa. El cuadro es suficiente para comprender lo nefasta que es Celgusa.

Después de años, se llegó a un arreglo sucio en que Guatemala, por interpósita mano, tuvo que pagar la deuda a España y ahora, para recuperar algo, venderá la planta -por cierto, hechiza de chatarra y que nunca ha funcionado- autorizando al comprador a que funcione.

Eso es grave, gravísimo, esa planta tendría que funcionar con el mismo sistema Kraft porque no se ha cambiado y su cambio costaría muchísimo dinero; descargando sus aguas contaminadas al Motagua porque no tiene planta de tratamiento adecuada, afectando aguas, vida humana, animal y cerrando mercados de exportación a los productos de la zona porque el sistema Kraft está prohibido internacionalmente.

¿Por qué le cuento esto, querido lector? Porque se anuncia (Prensa Libre 26/Ag/pag.19) su próxima venta y autorización de funcionamiento y no debe permitirse. Después de 18 años de estar denunciando legal, científica y documentadamente el impacto de Celgusa, es hora de tomar una medida definitiva que cierre las puertas para siempre a este fantasma de destrucción y muerte ambiental para Guatemala.

Por ello públicamente pedimos al Congreso de la República la declaratoria de lesividad para Celgusa, prohibiendo su funcionamiento en Guatemala. Que no los engañen que van a reacondicionar la planta o a importar astillas de pino o que aquí hay suficientes bosques; que no les digan que hay buenas carreteras para el tráfico pesado derivado y que habrá grandes beneficios económicos y sociales, eso no es cierto; lo que sí es cierto es que habrá grave destrucción ambiental irreversible. Que se venda Celgusa, pero que su maquinaria salga de Guatemala.

-Me siento profundamente avergonzada, triste, golpeada, al leer que Guatemala, ocupa el 84 puesto mundial en corrupción. Me pregunto ¿Qué piensa la sociedad? ¿Los maestros, iglesias, estudiantes, mujeres, políticos? Debemos hacer algo, empecemos cada quién a cambiar lo que nos toca, arrepintámonos de los malos caminos y pidamos a Dios perdón y misericordia.

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