DESDE MI CATEDRAOpinar no significa preferir
La señora Mirna de León me ha enviado, por correo electrónico, un mensaje en el que alude al artículo que publiqué el pasado 8 de octubre, sobre la elección primaria que celebrará el Partido de Avanzada Nacional. No era mi propósito ocuparme otra vez de un asunto político, pero hay cuestiones que conviene explicar más ampliamente.
Ciertamente, se celebrará una elección primaria que todos los afiliados tendrán la oportunidad de elegir al futuro candidato presidencial del partido. Desde el punto de vista de la democracia interna, no importa quién sea el candidato ganador. Lo que importa es que los afiliados lo hayan elegido limpiamente; y si es así, se habrá dado un buen ejemplo de democracia interna.
Sin embargo, si además de dar ese ejemplo se elige al candidato que goza de una mayor preferencia política, la democracia interna habrá sido mas beneficiosa. En este sentido opino en forma totalmente apolítica, que quien goza de mayor preferencia es Oscar Berger Perdomo, y no Leonel López Rodas, a menos que con el tiempo los índices cambien.
Opinar imparcialmente, no significa tener simpatía por determinado candidato. Aún no tengo preferencia política; pero esto no me impide opinar sobre los candidatos entre los cuales puede escoger un partido político.
En este sentido, he opinado que el mejor candidato que puede tener el Partido de Avanzada Nacional es Oscar Berger, porque según investigaciones de las que estoy enterado, publicaciones periodísticas de analistas políticos, monitoreos que he realizado en radioperiódicos y en todos los programas de opinión existentes, me han arrojado el dato que Berger disfruta de una mayor preferencia electoral.
En resumen, cuando un columnista opina sobre el candidato que más le conviene a un partido político, no por eso está manifestando una preferencia política.
Opinar correctamente exige tener un buen sentido de la realidad, que puede no concordar con las propias preferencias de uno. Desde luego, no por eso uno tiene que cambiar su preferencia; pero por lo menos no hay engaño sobre lo que realmente sucedería. Quiero dejar muy claro, si en la elección primaria, que se realizará el próximo 17 de noviembre, los panistas no eligen bien, perderán una buena oportunidad de ganar, aunque tengan que ser felicitados por haber dado un buen ejemplo de democracia interna.