CON OJOS DE MUJEREl des-precio a la salud
La salud es hoy objeto de manipulación política y comercial. Antes, en tiempo de los abuelos, el médico era amigo familiar, alguien que se entregaba por amor a su prójimo, donde fuera y a la hora que fuera, sin menoscabo de recibir la retribución por su trabajo. Aún hay unos pocos.
Sin embargo, hoy en Guatemala vemos a los médicos del IGSS a punto de hacer colapsar un sistema que, mal que bien, es la única opción de miles de guatemaltecos. Vemos también a un sistema de salud pública que no paga a sus proveedores, que tiene abandonados los hospitales nacionales, que se vende al mejor postor y que, sacrificando la calidad, prefiere aquellas ?prestadoras de servicios de salud? que en la aldeas logren votos por vacunas, aún a costa de muerte de niños por no tener a mano siquiera un suerito de rehidratación oral.
Están también los que en su práctica privada experimentan con los medicamentos del visitador que mejor los trata, que recetan medicinas carísimas que no conocen bien y que si fallan en mejorar al paciente, lo hacen comprar nuevas, cobrando por cada re-consulta. Debería haber una garantía para el consumidor de servicios de salud, públicos y privados, igual que cuando su carro no quedó bien, Ud. le reclama al mecánico y se lo arreglan por garantía.
Vemos entonces que hay un des-precio a la salud, que poco vale ésta para aquellos que juegan con la necesidad del enfermo, rico o pobre, en aras del interés personal o político. Salud para Todos, dice la Organización Mundial de la Salud, pero que en Guatemala sea con equidad, justicia, y especialmente misericordia. Admirables son los médicos rurales que tienen que cabalgar, caminar y mojarse para servir a su prójimo; los campesinos que se preparan básicamente para servir a su comunidad; las comadronas que traen vida diariamente; las ONGs con mística y los guatemaltecos que ponen primero a Guatemala, no al bolsillo o al partido político.
Mañana es 20 de Octubre, aniversario de aquella revolución que en l944 trajo entre sus grandes logros, precisamente la creación del IGSS ofreciendo salud y seguridad social para todos los trabajadores de Guatemala. Pero a los 58 años aún no cubre todo el país, sus servicios son pobres, sus médicos sin mística, sus directivos señalados de corruptos, el dinero de los afiliados acumulado en bancos y financieras, al extremo de tener hoy Q6,103.37 millones ?para inversión? (Prensa Libre, Oct.16) Pobre 20 de Octubre, se olvidó su espíritu, igual que el del 15 de Septiembre, del himno y la bandera.