Meta humanos
Te tocó nacer en Guatemala
Sí. Guatemala, el domingo 18 de enero de 2025, se puso de luto. Pero ¿qué hay del 18 de enero de 2030 o del 2035?
Vengo a proponer un simple ejercicio mental que pide un poco (no mucho) de imaginación.
Te ha tocado nacer en un momento interesante de la historia. ¡Llegas a un país de jóvenes!
Imaginen que al llegar al mundo reciben una inducción. Gran parte de esa inducción está compuesta por información sobre el contexto en el que les tocó nacer.
¡Bienvenid@! Has llegado a Guatemala.
Tierra de volcanes que posee uno de los mejores climas del mundo. Hay quienes, al llegar al mundo, reciben primero una disculpa por el clima. Pero tu caso es diferente. Tú no tendrás que aguantar inviernos fuertes ni días de poca luz.
Te ha tocado nacer en un momento interesante de la historia. ¡Llegas a un país de jóvenes! Actualmente, la mayoría de la población tiene menos de 30 años (62%, INE, 2019). ¿Lo puedes creer? Estarás rodeado de energía juvenil.
Puedes esperar mucha belleza a tu alrededor. Estás llegando a uno de los lugares más megadiversos del mundo. También te asombrará la riqueza histórica y la diversidad cultural.
Sin embargo, déjame advertirte: tus alrededores también serán difíciles de navegar… muy difíciles.
Prepárate para sentirte vulnerable, especialmente si: 1) tus papás no saben leer ni escribir, 2) tus papás no tienen seguro médico, 3) tus papás no tienen carro, 4) tienes papás ausentes porque deben trabajar, 5) tienes papás que migraron, 6) tu caso implica más de una de las anteriores.
Prepárate para desarrollar una incapacidad para soñar, especialmente si: 1) nadie cercano a ti ha realizado sus sueños, 2) naces en una familia que recae en ti y te pone mucha presión, 3) no tienes la oportunidad de desarrollar una mente crítica que cuestione todo, 4) eres susceptible a la comparación y a creer que no tienes valor, 5) algún otro factor igual de común.
Llegará el día, posiblemente alrededor de los trece años, en el que te plantees tu vida bajo una pregunta bastante simple: ¿Qué es posible para mí?
Ese día, recuerda que la respuesta no depende solo de ti. Todo aquel que te influyó habrá inclinado la balanza hacia un escenario más luminoso o más oscuro.
¡Suerte! La necesitarás…
Aquí termina el ejercicio mental y comienzo a escribir a título personal, como joven guatemalteca que desea transmitir un mensaje vinculado a lo que sucedió el domingo 18 de enero de 2025.
Antes de sentarme a escribir decidí tomar mis acuarelas para relajar la mente, con la intención de que mis pensamientos fluyeran con mayor facilidad. Tomé primero el color verde y, al poner la primera línea sobre el papel, decidí que haría un quetzal. Me encargué de toda la parte verde y luego tomé el rojo. Después de pintar su pecho, con ese mismo rojo empecé a derramar sangre bajo el quetzal.
Sí. Guatemala, el domingo 18 de enero de 2025, se puso de luto. Pero ¿qué hay del 18 de enero de 2030 o del 2035?
El país está atravesando un bono demográfico. Esto significa que abunda la energía juvenil y las ganas de soñar. La pregunta es: ¿cómo canalizamos esa energía? ¿Cómo nos aseguramos de responder a las necesidades de los jóvenes para que quien hoy tiene 15 años tome decisiones distintas a las que tomaron personas de su mismo barrio, que creyeron que ser mareros era todo lo que era posible para ellos?
Es importantísimo que prioricemos a la juventud, para que cuando llegue el momento de preguntarse “¿qué es posible para mí?”, la respuesta no sea “unirme a una mara” o “migrar”, sino “emprender” o “convertirme en un profesional”.
Dibujé un quetzal viendo hacia abajo. Ahora, al terminar de escribir, me sentaré a dibujar un quetzal viendo hacia arriba. Un quetzal que piensa en todos los guatemaltecos que aún no han nacido. Porque si mejorar las condiciones para ellos es nuestro enfoque, hay esperanza de que situaciones grotescas como las que recién vivimos no se repitan.