CONTRASTESCensos

CONRADO ALONSO

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Ya luce sobre la puerta de mi casa la calcomanía que acredita haber sido censados los moradores de la misma.

Luce hasta que el polvo, el sol y la lluvia, la vayan depreciando, como pasó con la del anterior censo que no sé a dónde habrá ido a parar.

Pero no, recuerdo que nunca fuimos censados, así que rebájenle cinco.

Llamaron a la puerta dos señoritas, simpáticas y amables, bien impuestas en el complicado teje y maneje de una papeleta escudriñadora y por demás curiosa que preguntaba por detalles nimios.

No tan insignificante fue cuando me preguntaron la edad de mi esposa, y ahí sí que me encontraron en gallo. Quién la sabe.

Inquiriendo sobre la morada, techo, espacios, dormitorios, baños, cuchitriles y otras dependencias, viene la amable señorita y me dice: ¿su piso? Como un poco antes preguntaron por el número de mis hijos, equivoqué su curiosidad y, un tanto avergonzado, le contesté que lamentablemente, por mi edad, de eso ya nada.

No sé qué tanto pueda interesar al Gobierno la calidad del piso, morada y morador, cuando a todos nos tiene bien pisados sobre el barro de sus malas actuaciones. Y de los pisotones que, a cada rato, nos da tampoco falla la memoria.

De todos modos, enmendé la respuesta y le aclaré que el piso de la casa era de cerámica.

No sé cómo le habrá ido a usted con esto del censo. Espero que bien, como a mí, y que no haya sido usted uno de esos malcriados que, pistola en mano, evadieron ser censados.

El censo, aunque haya sido promovido -quién sabe por qué razones- por el actual Gobierno, debe contar con la colaboración cívica y leal de todos.

Una ingente labor les espera a las autoridades administrativas para ordenar tanta información recabada que debiera dar una imagen más o menos fiel de cuántos somos, quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Sin olvidar el aspecto de los pisos.

Quedamos a la espera de los resultados. No los tiren a la basura.

Coincidente con el censo nacional de población leo en la prensa otro. Qué maravilla. Un informe epidemiológico -que debe ser asaz lógico, quizás más que el otro- del Ministerio de Salud dice que del 1 al 22 de noviembre se han reportado 23 mil 192 resfriados, Pocos, digo, para quienes tanto frío venimos padeciendo.

Ahí está el dato exacto. Si quiere, añada usted el propio que viene aguantando y que no ha sido contabilizado, a pesar de tanta acuciosidad. Sabemos, por lo menos, que no estamos en los primeros lugares de las víctimas de la influenza. A ver si las influencias partidistas del FRG no cambian los resultados, y nos engañan.

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