Con otra mirada
Julia Vela, agasajada por Instituto de Turismo
¡Felicitaciones y larga vida, querida Julia!
El pasado martes 28 de julio, el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) agasajó a la bailarina, coreógrafa, arquitecta y gestora cultural Julia Vela Leal.
Mostrar Guatemala a través de su cultura: costumbres, tradiciones, danzas, música y vestuario
En el mundo de la cultura nacional, Julia goza de una larga trayectoria profesional. Empezó en el Ballet Nacional de Guatemala “Christa Mertins”, en donde se capacitó bajo la dirección e influjo de bailarines y coreógrafos internacionales que visitaron nuestro país y aportaron su experiencia. Su incursión en la danza clásica de Cuba, por invitación de la coreógrafa Alicia Alonso, despertó su deseo por encontrar nuevas formas de expresarse; empeño que satisfizo con su participación en diferentes cursos en escuelas de EE. UU. Al regresar, en 1964 con el apoyo del Ballet Guatemala, expuso al ministro de Educación y a la directora de Bellas Artes la idea de crear un grupo de danza moderna. Propuesta que coincidió con el deseo del ministro de crear algo inspirado en el Ballet Moderno y Folklórico de México.
Fue en esa efervescencia cultural de fines de los años 60, derivada del movimiento hippie, la psicodelia y el ambiente de cambios mundiales, que conocí a Julia. En 1968 yo cursaba el segundo semestre de Arquitectura en la Usac. En el Curso de Composición Arquitectónica que dirigió el arquitecto Lionel Méndez Dávila, quien había sido director de Bellas Artes, incluyó, entre los proyectos a resolver, el diseño de la escenografía para la presentación del nuevo grupo de danza moderna, bajo la dirección del coreógrafo Vol Quitzow.
Fuimos al Conservatorio Nacional de Música para medir la boca escénica, escenario e intersticios tras bambalinas; y asistir a algunos ensayos del grupo para conocer sobre qué debíamos trabajar. Aquellos encuentros fueron alucinantes, pues de lo que captamos de aquella música, vestuario y movimiento corporal, que nos parecieron de otro mundo, tuvimos que esbozar nuestras propuestas, conscientes de resolver cómo se construirían en el hipotético caso de resultar electos.
Mi proyecto fue seleccionado y presentado a Bellas Artes para su ejecución. Oportunidad que me permitió entrar en contacto con la dinámica cultural que por entonces impulsaron funcionarios visionarios y preparados. Dinámica a la que me incorporé y a la que en parte dediqué mi vida profesional en diferentes ámbitos y períodos. Los de mayor trascendencia fueron, sin duda, durante la creación del Capítulo Cultura, de la Constitución Política de 1985, y la creación del Ministerio de Cultura y Deportes, junto a destacados técnicos, artistas y administradores como: Zoila Rodríguez, Norita Torres y Edna de González; Víctor Vásquez Kestler, Delia Quiñónez, Joaquín Orellana, Léster Godínez y, por supuesto, Julia Vela.
Después de más de 15 años dedicados a la danza, coreografía y creación de obras como el Paabanc, Boda en San Juan Sacatepéquez y el Urram para el Ballet Moderno y Folklórico de Guatemala, en 1989 Julia propuso al Instituto Guatemalteco de Turismo la idea de mostrar Guatemala a través de su cultura: costumbres, tradiciones, danzas, música y vestuario. La iniciativa fue bien recibida. Así se creó el Ballet Folklórico del Inguat.
De su importancia y trascendencia para el desarrollo de la institución y la proyección cultural de Guatemala, tanto hacia el interior del país como al exterior, el director Harris Whitbeck tomó la decisión de renovar al grupo y actualizar la interpretación escénica de la expresión cultural de los pueblos originarios; renovación que incluyó agasajar a su insigne creadora, Julia Vela, dando su nombre al Salón de Danza de esa entidad.
¡Felicitaciones y larga vida, querida Julia!