Meta humanos

La fuerza de una nueva narrativa

La posibilidad de una Nueva Narrativa y de nuevos futuros posibles invita a nuevas voces.

Como joven guatemalteca viviendo fuera del país, he tenido la oportunidad de ver a Guatemala desde la distancia. Verla con ojos más objetivos, reconociendo tanto sus problemas como sus oportunidades.

Nuestro país necesita de sus ciudadanos, nos necesita a todos para ver un futuro con esperanza y entusiasmo, no con frustración y simple aceptación.

Desde este punto de vista, constantemente quedo asombrada. Asombrada por las riquezas tan profundas de un país tan pequeño como el nuestro. ¿Cómo es posible que haya tanta diversidad, en tantos aspectos, en un territorio tan reducido? Frente a esta pregunta, me topo con otra: ¿cómo es posible que, en un país con este nivel de riqueza, haya tantos problemas enraizados?

Estas preguntas me llevaron a entender que la realidad que tanto nos duele ver en Guatemala, más que una coincidencia, es consecuencia de lo que hemos decidido hacer y no hacer. Decir y no decir. Frases como “aquí no se puede”, “así es, pues ni modo” o “ya mejor aceptarlo” son el ruido que por años ha predominado en Guatemala. Y esas voces, lejos de levantarnos, nos someten a una realidad que alimenta las injusticias y el caos.

Esta reflexión me lleva a la pregunta que hoy le da forma a un nuevo espacio de escucha e intercambio: ¿cómo le bajamos el volumen a todo ese ruido, al punto de eliminarlo e incluso transformarlo?

Esta pregunta tiene un largo camino recorrido. Uno que empieza a inicios de los años 2000 y que se concretiza en el 2020, con el mundo en pausa. Es ahí cuando muchos guatemaltecos con distintos contextos, en distintas partes del país y el mundo comienzan a construir juntos una respuesta. Una respuesta que da origen a una nueva forma de ver y abordar los problemas de Guatemala: una Nueva Narrativa.

Este ejercicio de responder la pregunta desde tanta diversidad nos llevó a entender algo clave: mientras sigamos repitiendo la vieja narrativa y trabajemos de forma desconectada en lugar de juntos, cualquier intento de mejora chocará contra un techo. Un techo puesto ahí no por la realidad, sino por el relato que nos contamos y las condiciones que creamos.

Por eso, la posibilidad de una Nueva Narrativa y de nuevos futuros posibles invita a nuevas voces —urbanistas, recicladores, maestros, ciclistas, funcionarios, vecinos organizados, empresarios, migrantes— a entender qué se necesita para que un río se limpie, una calle se comparta, un joven se quede en vez de irse, un país se piense a cien años en lugar de a cuatro.

Regresando al inicio, a esa forma de ver a Guatemala desde sus problemas hasta sus oportunidades: tenemos una joya demasiado preciada como para dejarla ir. Transformar nuestro país requiere elevar las conversaciones y usarlas para reconocer nuestro rol y crear, nosotros mismos, la transformación que deseamos.

Con este propósito nace, desde el movimiento ciudadano Nueva Narrativa, un espacio de escucha e intercambio que hoy toma forma de pódcast: Nueva Narrativa, disponible en Spotify. Un pódcast pensado para activar, elevar, reconocer y crear; para reunir en una misma conversación a las voces que, desde distintos frentes, ya están respondiendo a la pregunta de qué necesita Guatemala para transformarse.

Nuestro país necesita de sus ciudadanos, nos necesita a todos para ver un futuro con esperanza y entusiasmo, no con frustración y simple aceptación. Necesita que, a pesar de nuestras diferencias, podamos sentarnos a una misma mesa y desde ahí crear un nuevo futuro desde nuestras responsabilidades y oportunidades.

Este pódcast quizás nos incomode, pero es justamente esa incomodidad la que tenemos que abordar para ver una nueva posibilidad. Búscalo como Nueva Narrativa en Spotify.

ESCRITO POR:

Emiliana Méndez

Estudiante y aprendiz, que busca diseñar un Mundo a través de la implementación de un sistema integral y holístico basado en el triple impacto (económico, social y ambiental) para transformar Guatemala y la región