Registro akásico
Con nombre y apellido
Conmoción por acusación de conspiración para asesinato de periodistas
Recientemente, en un programa de entrevistas de fondo, participó un antiguo responsable de presidios y despotricó contra todos. La Corte de Constitucionalidad era un hatajo de tontos, los responsables de la política económica hundían al país, las comisiones de postulación, especialmente para el contralor, estaban cargadas de favoritismo y pactos bajo la mesa, los planes contra la corrupción fracasan, etc. En pocas palabras, el orden republicano está hundido.
La actitud nihilista para justificar la corrupción se cambia por denuncia penal local y en otro país.
Esta actitud, ampliamente compartida por personas para justificar su deseo de alejarse de los procesos políticos, es causa de una actitud a la espera de un reordenamiento a través de un golpe de Estado. A inicios del gobierno en auténtica caza de brujas, se señaló a la fiscal general de encabezar tal rompimiento constitucional. Todavía no existe otro actor desestabilizador, por lo que apareció nuevamente el pacto de corruptos. Un auténtico señalamiento de talla única. Cabe cualquiera y se repite con aires de suficiencia, para explicar todo desaguisado. Además, prolifera la crítica a las elecciones. Como uno de los males, se denuncia la participación de candidatos comprometidos con los narcotraficantes. Para convencer, se dan nombres del pasado. Esta posición es claramente nihilista.
Pero ha ocurrido un hecho novedoso: se han dado nombres y apellidos. El señalamiento está contenido en un comunicado oficial del medio de internet República. Allí se señalan la amenaza de asesinato contra el editor y miembros del consejo editorial, por actores políticos en cargos o aspirantes a ellos, comprometidos con narcotraficantes. Ya en Prensa Libre del 17-08-2026 se dio cuenta de los hechos, por lo que corresponde comentar algunos puntos.
1. La sindicación es gravísima para los diputados, pues se les acusa directamente de orquestar un asesinato de varios periodistas. Lo curioso es la falta de nombres de los señalados narcos. Si se tenían lugar y fecha de la reunión, no aparece clara la razón de esta omisión. Al menos uno debiese haber sido mencionado.
2. También se da cuenta del involucramiento de autoridades de los EUA, lo que internacionaliza el caso. Se completa esta denuncia escandalosa con la declaración de la embajada, donde indica a tales hechos como alarmantes y su compromiso de perseguir a quienes les resulten probados los hechos. Declaración ambigua, pues aparenta credibilidad de los hechos, mas no culpabiliza autores.
Los comentaristas han señalado la existencia de paralelos con las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, México, Rubén Rocha Moya. A este personaje, se le ha imputado colaborar con Los Chapitos, hijos del exjefe del cartel. Hasta ahora, no se han turnado los indicios de culpabilidad poseídos por las autoridades norteamericanas y requeridos por el gobierno mexicano. Mucho menos la extradición de diputados mexicanos en ejercicio, para ser juzgados. Si no se concreta, se generaría una situación ambigua. Una acusación terrible, pero sin aparente persecución efectiva.
Lo mismo ocurrirá aquí. Las acusaciones fuertes, presión mediática y diplomática, condenas sin tribunal. Todos saben la manera como se encausa en EUA y las consecuencias procesales. De hecho, se ha generado un veto para la participación política de los señalados. Es posible el ostracismo en los medios políticos, salvo de oportunistas y aventureros. El gobierno ha sido puesto en un brete; la ambigüedad de la acusación generará nuevamente condenas abstractas, endilgando supuestas complicidades, ya que los acusados están defendiéndose legalmente y no es previsible el desenlace en el futuro.