Con otra mirada
75 años no son poca cosa
En términos generacionales, PL y yo somos contemporáneos; aunque el vínculo como lector empezó con la adolescencia.
El lunes 20Ag1951 salió a la luz pública el matutino Prensa Libre, fundado por Salvador Girón Collier, Álvaro Contreras Vélez, Pedro Julio García, Mario Sandoval Figueroa e Isidoro Zarco Alfasa, bajo el lema “Por un periodismo independiente, horado y digno”. En otras palabras, el jueves de la semana pasada cumplió 75 años, lo que en términos humanos, no es poca cosa. En términos institucionales la escala varía, pero por dónde y cómo se la vea, es algo que celebro.
El compromiso tácito con la ciudadanía de llegar a sus manos diariamente, con regularidad y puntualidad, ha sido satisfecho. Aunque hay dos excepciones: el autogolpe de Estado de Jorge Serrano Elías —el serranazo— y la pandemia covid-19.
En términos generacionales, PL y yo somos contemporáneos; aunque el vínculo como lector empezó con la adolescencia. Fueron circunstancias académicas las que me pusieron en contacto directo. En más de una oportunidad he comentado sobre el concurso para el diseño de la escenografía del Ballet Moderno y Folklórico, como apoyo de la Facultad de Arquitectura a la Dirección General de Bellas Artes; concurso que gané y PL publicó. Por primera vez, a los 21 años, aparecí en la sección Cultura; lo que fue una agradable sorpresa.
El tiempo pasó, me gradué, ejercí la profesión y obtuve una beca del Gobierno de Italia. En 1976 atendí el curso de especialización del Centro Internacional para la Conservación, de Roma (Iccrom), año de los terremotos del 4 y 6 de febrero en Guatemala y 6 de mayo en Friuli, norte de Italia, a donde fui en misión de Unesco-Iccrom para evaluar los daños.
De acuerdo con la Ley Protectora de LaAG, el Conservador de la Ciudad está obligado a investigar sobre historia de la arquitectura.
Experiencia esencial en mi formación profesional. Al regresar a fines del año, encontré un cúmulo de circunstancias favorables que sin saberlo, cambiarían mi vida. El ingeniero Jaime Cáceres Knox era viceministro de Comunicaciones y el arquitecto José (Chepe) Asturias Rudeke tenía el contrato para la reestructuración y conservación de la Catedral Metropolitana, proyecto para el que me invitó como arquitecto restaurador.
Como consecuencia de los daños causados en el país, Chepe propuso junto al Fondo de Hipotecas Aseguradas, celebrar el Simposio Internacional sobre el Terremoto de Guatemala y el Proceso de Reconstrucción que tuvo lugar en My1978. Por el vínculo establecido con Mario Antonio Sandoval, durante el proceso de diseño y construcción del edifico de PL, Chepe solicitó su apoyo como relacionista público, junto a Luis Morales Chúa. Fue durante aquella dinámica preparación cuando conocí a Mario Antonio. Por demás está decir que mi paso por la conservación y reestructuración de Catedral, fue determinante en el proceso de elección como Conservador de La Antigua Guatemala (LaAG), en 1978.
De las circunstancias mencionadas, sin duda una significativa fue conocer a Mario Antonio. Desde mi nueva posición como Conservador de LaAG lo abordé para estimular y solicitar su apoyo en aquella misión que, más allá de los aspectos técnicos, profesionales y de especialización a mi cargo, estaba la importancia de dar a conocer nuestro trabajo al gran público, como difusión educativa, ámbito que PL siempre cubrió y apoyó, al igual que otros medios, para los que los valores de la riqueza cultural de la Nación no fueron ajenos.
De acuerdo con la Ley Protectora de LaAG, el Conservador de la Ciudad está obligado a investigar sobre historia de la arquitectura. Tarea que asumí, y a la que dediqué parte de mi vida profesional. Algo de lo cultivado, regularmente lo comparto en recorridos peatonales y, a lo largo de los últimos 10 años, con el público lector de PL desde el privilegiado espacio que me ofrece.