Programa fortalece la seguridad alimentaria de más de mil personas en Quetzaltenango
La Fundación PepsiCo Guatemala y FUNDAP culminaron el primer año de un programa que benefició a 206 familias rurales mediante capacitación, asistencia técnica e insumos para fortalecer la producción y conservación de alimentos.
Mejorar el acceso a alimentos nutritivos para promover el desarrollo de las comunidades rurales es el propósito de la alianza entre la Fundación PepsiCo Guatemala y la Fundación para el Desarrollo Integral de Programas Socioeconómicos (FUNDAP), con un programa cuya inversión superior a Q380 mil ha alcanzado a más de mil personas en los municipios de Concepción Chiquirichapa y San Mateo, Quetzaltenango.
“El principal logro es que 206 familias fortalecieron su seguridad alimentaria. El programa superó las metas planteadas inicialmente y demostró que, cuando se combinan capacitación, asistencia técnica y acompañamiento comunitario, se generan cambios importantes para la comunidad”, comentó Rodrigo Borges, gerente general de PepsiCo Alimentos para Centroamérica.
El programa benefició a 206 familias y a más de mil personas de Concepción Chiquirichapa y San Mateo, Quetzaltenango, mediante una inversión superior a Q380 mil.
“Más allá de la cifra hablamos de familias que hoy producen mayor variedad de alimentos nutritivos y tienen conocimiento para conservar alimentos durante la época de escasez”, agregó Borges.

Capacitación para producir y diversificar alimentos
De acuerdo con el entrevistado, el programa no se limita a la entrega de insumos, sino en la transferencia de conocimiento de capacidades. “El objetivo es que los beneficios continúen mucho después de concluir la intervención y que las familias cuenten con herramientas permanentes para enfrentar los crecientes desafíos” agregó.
De esa cuenta, como parte del programa en el primer año, se impartieron 20 módulos de capacitación especializada, se realizaron más de 950 asistencias técnicas personalizadas y se entregaron insumos agrícolas y pecuarios para fortalecer la producción familiar.

Las familias participantes incorporaron nuevos cultivos y alimentos nutritivos a sus sistemas productivos, entre ellos brócoli, zanahoria, remolacha, acelga, cebolla, cilantro, hierbamora y hongo ostra. También establecieron huertos familiares y granjas avícolas, aumentando su acceso a vegetales frescos y proteínas durante todo el año.
“En la Fundación PepsiCo Guatemala creemos que el desarrollo sostenible comienza fortaleciendo a las comunidades. Con esta iniciativa estamos apoyando a familias para que cuenten con más herramientas, conocimientos y oportunidades para construir sistemas alimentarios más resilientes. Nos enorgullece ver cómo este programa está generando un impacto real y sostenible en la calidad de vida de cientos de personas en Quetzaltenango”, afirmó Borges.

Aprovechar las cosechas y reducir las pérdidas
Además de impulsar la producción de alimentos, el programa promovió conocimientos prácticos para conservar y transformar las cosechas, reducir pérdidas y extender su vida útil. “Cuando invertimos en conocimientos y capacidades, generamos oportunidades. Con este programa buscamos que las familias no solo fortalezcan su seguridad alimentaria, sino además que puedan evolucionar del autoconsumo hacia la generación de ingresos a partir de la venta de sus excedentes productivos, ampliando así sus posibilidades de desarrollo”, señaló Nancy Gómez, gerente de Impacto Social de PepsiCo Caribe y Centroamérica.

Las familias aprendieron a elaborar mermeladas, escabeches, embutidos, quesos, yogur y almíbares, así como a implementar métodos de deshidratación. Estas capacidades contribuyen a disponer de alimentos durante periodos de escasez y abren la posibilidad de aprovechar los excedentes productivos.

Impulso al desarrollo de las comunidades
El acompañamiento técnico ha sido uno de los componentes centrales del programa. Según FUNDAP, las familias participantes, lideradas en su mayoría por mujeres, cuentan ahora con más herramientas para construir su seguridad alimentaria y fortalecer sus medios de vida.
“Desde FUNDAP, como parte ejecutora, agradecemos la confianza que la Fundación PepsiCo Guatemala deposita en nosotros. Llevamos 10 años trabajando juntos en distintos proyectos rurales, y con esta iniciativa reafirmamos ese compromiso. Nos enorgullece ver cómo, a través del acompañamiento técnico, familias lideradas en su mayoría por mujeres, cuentan hoy con más herramientas para construir su seguridad alimentaria. Seguiremos trabajando para que los resultados de esta alianza perduren en el tiempo”, expresó Raquel Rivera, subgerente del Programa Agropecuario de FUNDAP.
De acuerdo con Borges, la selección de las comunidades respondió a la búsqueda de “generar valor en territorios donde existe una relación cercana de PepsiCo con el sector agrícola y donde las familias afrontan desafíos vinculados con la disponibilidad de alimentos y las oportunidades de desarrollo”.

Los resultados del programa muestran la importancia de unir las capacidades de las comunidades, las organizaciones sociales y el sector privado para promover cambios sostenibles.
María Tuyuc, directora de la Junta Directiva de CentraRSE y presidenta de la Red de Empresarialidad Indígena, destacó que “las comunidades rurales necesitan oportunidades, herramientas y confianza en sus capacidades. Cuando una familia puede producir sus propios alimentos, aprovechar mejor sus cosechas y fortalecer sus medios de vida, también fortalece su autonomía y su futuro”.
El programa es una iniciativa en línea con la estrategia de sostenibilidad pep+ (PepsiCo Positivo) y posible gracias a las contribuciones voluntarias de colaboradores de PepsiCo y a las aportaciones de la compañía.