Comunitario
Sequía récord golpea a Guatemala y el ICC anticipa una época seca crítica desde diciembre
La sequía prolongada ya afecta las reservas de agua y pone a prueba medidas de adaptación. El ICC advierte de una época seca crítica desde diciembre.
La sequía impacta en la producción agrícola y afecta a hogares de toda Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La disminución de las lluvias ya afecta proyectos diseñados para enfrentar la escasez de agua y podría provocar una temporada seca complicada desde diciembre, con reducción de caudales, problemas de abastecimiento e incluso un adelanto de los incendios forestales, según el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático (ICC).
El panorama es desalentador, según Alex Guerra, director general del ICC, quien explicó que la reducción de las precipitaciones ha alcanzado niveles extremos en distintos puntos del país. La situación incluso ha dejado sin agua algunos sistemas de captación de lluvia instalados como medida de adaptación.
Uno de los ejemplos se encuentra en escuelas rurales de Sololá, donde el ICC acondicionó techos para captar agua de lluvia, conducirla a través de filtros y almacenarla para abastecer los baños y, después de un proceso adicional de filtrado, utilizarla para consumo.
Sin embargo, la falta de lluvia ha impedido llenar los depósitos.
Guerra relató que personal del ICC se comunicó recientemente con una de las escuelas para comprobar el funcionamiento del sistema. La directora respondió: “Mire, el sistema está bien, lo que pasa es que no ha llovido nada”.
Ante la falta de agua captada, algunos establecimientos han tenido que buscar otras fuentes para llenar los tanques.
El ICC también ha impulsado este tipo de sistemas como una medida de adaptación en otros lugares, pero la intensidad de la sequía ha puesto a prueba su funcionamiento. Proyectos similares se han implementado en Escuintla.
“Nosotros lo mirábamos así, de adaptación, pero con el nivel de disminución de lluvia que ha habido, hasta eso se vio afectado”, afirmó Guerra.
Lluvias disminuyen hasta 85%
Las estaciones meteorológicas del ICC han registrado una fuerte reducción de las precipitaciones. Según Guerra, en julio la lluvia disminuyó 55% en la bocacosta y en agosto la reducción llegó al 60%.
El experto también citó datos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), cuya estación cercana al aeropuerto La Aurora registró en julio una disminución del 85% en la lluvia.
En algunos puntos, añadió, las precipitaciones alcanzaron apenas el 10% de lo considerado normal.
“En algunos lugares no se había visto tal nivel de baja en la cantidad de lluvia”, explicó.
La magnitud de la reducción sorprendió incluso a los especialistas. El ICC había identificado desde enero indicios de la posible llegada del fenómeno de El Niño y esperaba impactos durante julio y agosto, pero no de la intensidad observada.
Guerra explicó que hace tres o cuatro meses estimaba que la disminución de los niveles de ríos, lagunas, lagos y pozos podría observarse hasta el 2027. Sin embargo, los efectos comenzaron a percibirse desde agosto.
“En agosto jamás nos imaginamos que ya empezáramos a ver esa baja en los niveles, y todo porque la lluvia, esa reducción, la lluvia sí ha sido extrema”, afirmó.
Diciembre podría marcar una etapa crítica
Aunque después de la canícula las lluvias aumentaron, Guerra señaló que las precipitaciones todavía podrían mantenerse por debajo del promedio y resultar insuficientes para recuperar la humedad del suelo.
Esa condición es determinante porque el agua que se infiltra alimenta posteriormente los pozos y los ríos durante la época seca.
“Definitivamente sí se espera una temporada seca bastante complicada, yo creo que desde diciembre”, advirtió Guerra.
El escenario también aumenta la preocupación por los incendios forestales. Al terminar las lluvias, entre octubre y noviembre según el lugar, la vegetación podría quedar expuesta a varios meses de condiciones secas.
El experto recordó que durante otros años bajo influencia de El Niño se han registrado incendios desde noviembre o diciembre, por lo que la temporada podría adelantarse.
Sistemas de captación quedan sin reservas
Los sistemas de cosecha de agua de lluvia instalados en escuelas buscan reducir la dependencia de otras fuentes durante la temporada lluviosa.
Guerra explicó que la proporción de agua que aportan varía según el establecimiento. En algunos casos, cuando las lluvias son regulares, pueden abastecer el 100% de las necesidades, porque los depósitos se vacían conforme se utiliza el recurso y vuelven a llenarse con las siguientes precipitaciones.
En establecimientos de mayor tamaño, la captación puede proporcionar cerca de la mitad del agua requerida y el resto procede de sistemas comunitarios o municipales.
El objetivo del ICC era que las escuelas pudieran contar con esa fuente por lo menos entre mayo y principios de octubre, período que coincide con buena parte del ciclo escolar.
La falta prolongada de precipitaciones cambió ese escenario y dejó algunos depósitos sin posibilidad de recarga.
Guerra considera que la cosecha de lluvia también podría contribuir al abastecimiento en áreas urbanas y reducir la presión sobre los pozos durante la época lluviosa.
“Por lo menos, en esos meses, no se bombee tanta agua de los pozos”, explicó.
El especialista mencionó experiencias de captación y almacenamiento en Antigua Guatemala, Guatemala y Quetzaltenango, aunque señaló que todavía no se desarrollan a una escala suficiente para abastecer poblaciones completas.
Almacenar y evitar desperdicios
Ante una temporada seca que podría ser especialmente complicada, el director del ICC explicó que muchas de las soluciones estructurales requieren inversiones de mediano y largo plazo.
Entre ellas mencionó el tratamiento de aguas residuales para devolver agua aprovechable a los ríos, la construcción de reservorios y embalses y otras medidas orientadas a garantizar la seguridad hídrica.
En el corto plazo, recomendó almacenar agua cuando sea posible. Los hogares que tengan capacidad económica podrían instalar tinacos o cisternas ante la posibilidad de que el abastecimiento sea racionalizado durante la época seca.
También aconsejó aprovechar las lluvias restantes para favorecer la infiltración y conservar humedad en el suelo, además de reducir las fugas.
“Desperdiciar el agua es lo peor que podemos hacer en una temporada de tanta escasez”, afirmó.
Gobierno declara alerta anaranjada
El Gobierno declaró alerta anaranjada nacional por la sequía, como medida preventiva ante los efectos de la variabilidad climática y la amenaza de El Niño.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) informó que 138 municipios reportan daños asociados a estas condiciones.
La alerta busca facilitar la respuesta ante problemas como inseguridad alimentaria, pérdida de cultivos y cambios en las temperaturas y precipitaciones.