Conciencia

La tiranía de la burocracia

El tiempo perdido en trámites también cuesta empleos y oportunidades para los guatemaltecos.

Emprender exige ideas, ahorros y disposición para asumir riesgos. En Guatemala también exige paciencia para enfrentar al gobierno. Antes de vender o contratar, hay que reunir documentos, obtener permisos y esperar autorizaciones. Después vienen las renovaciones y los reportes. Cada hora dedicada a estas obligaciones se le resta al negocio. Pagar a alguien para realizar los trámites también cuesta.


La regulación tiene propósitos legítimos. Proteger la salud y garantizar el cumplimiento de la ley son responsabilidades públicas. El problema aparece cuando se acumulan requisitos, se solicita información que otra oficina ya tiene o nadie responde dentro de un plazo razonable. El ciudadano queda sujeto al criterio de quien recibe su expediente. Esa tiranía de la burocracia limita la libertad de emprender y encarece la formalidad. También cierra oportunidades a quienes tienen menos recursos.


Este estudio lo promueve el Centro Adam Smith para la Libertad Económica de la Universidad Internacional de Florida. El índice de burocracia mide cuántas horas dedica una pequeña empresa a los trámites para abrir y funcionar. En esta sexta edición, la de 2026, también se incluyeron los requisitos para cerrar un negocio. Participaron 27 países, 20 de América Latina y el Caribe y siete de Europa. Busca aportar evidencia para orientar reformas y evaluar la gestión pública.


Los resultados muestran grandes diferencias en las tres etapas. Abrir una empresa requiere 223 horas en Francia, frente a 3,942 en Alemania. Para mantenerla funcionando, Honduras registra 242 horas anuales y Jamaica, 3,238. Cerrar requiere 141 horas en Portugal y 19,414 en República Dominicana.


Guatemala ocupa el lugar 13 en apertura, con 1,377 horas, por debajo del promedio de 1,638. En cierre se ubica en la cuarta posición, con 484 horas. Sin embargo, el funcionamiento presenta el resultado más preocupante. Las pequeñas empresas destinan 2,614 horas al año a cumplir exigencias burocráticas. Es la cuarta mayor carga entre los países evaluados, más del doble del promedio de 1,178 horas y siete veces lo que exige Chile. Son horas acumuladas entre quienes atienden esas obligaciones. Equivalen a unas 327 jornadas de ocho horas al año.

La burocracia limita la libertad de emprender y consume tiempo y recursos de los negocios.


El Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), encargado del estudio en Guatemala, profundizó además en un caso específico, con el apoyo del Centro Internacional para la Empresa Privada (Cipe) en su proyecto Libertades Económicas. Se examinaron los trámites de licencias relacionados con productos afines —cosméticos, productos higiénicos, higiénicos hospitalarios, odontológicos, reactivos para diagnóstico in vitro y dispositivos médicos—.


Próximamente, el Cien presentará los resultados del índice, el estudio de caso y las propuestas elaboradas conjuntamente con el sector privado. Ese trabajo reúne a quienes realizan los trámites y a quienes deben resolverlos.


El índice permite identificar las barreras; el estudio de caso busca dar el siguiente paso y promover acciones para eliminarlas. Modernizar el Estado exige revisar procesos, simplificar requisitos y digitalizar trámites.


También debe evaluarse el silencio administrativo positivo, que permite dar por aprobada una solicitud cuando la autoridad no responde dentro del plazo legal, en los casos previstos por la ley. Su uso requiere reglas claras, especialmente cuando está en juego la salud.


Digitalizar un trámite no basta si se mantienen los mismos requisitos innecesarios. El tiempo de los ciudadanos tiene valor. Guatemala necesita oportunidades para emprender y autoridades dispuestas a quitar los obstáculos que ellas mismas pueden corregir.

ESCRITO POR:

María del Carmen Aceña

Ingeniera en Sistemas, con maestría en Administración de Empresas de INCAE. Vicepresidente del Centro de Investigaciones Económicas (Cien). Exministra de Educación. Amante de la vida y de Guatemala