Imagen es percepción

Dos polémicas elecciones

Israel y Estados Unidos enfrentan decisiones electorales que podrían marcar el inicio de una nueva confrontación con Irán.
 

Esta semana, dos elecciones llamaron la atención del escenario internacional, sacudiendo las urnas en medio de profundas divisiones políticas. En Brasil, el domingo pasado se celebró la segunda vuelta presidencial, después de que Flávio Bolsonaro sorprendiera al ganar la primera ronda del 4 de octubre. Sin embargo, tres semanas después, el resultado se invirtió y fue Lula declarado vencedor.


La controversia estalló cuando una decisión judicial prolongó dos horas la votación, alegando problemas de transporte y condiciones climáticas. La medida fue cuestionada por Bolsonaro, quien denunció irregularidades, rechazó reconocer su derrota y solicitó la anulación de los resultados. Todo esto alimentó las sospechas y profundizó la desconfianza.
El conflicto adquirió una dimensión internacional cuando Bolsonaro abandonó Brasil y llegó con su familia a Miami, en medio de una investigación judicial que también lo involucra. Donald Trump calificó las elecciones brasileñas de muy extrañas, mientras Washington observa una crisis política que podría complicar sus relaciones con la mayor economía latinoamericana.


La continuidad de Lula preocupa a sectores empresariales que temen una mayor intervención estatal, presión fiscal y políticas contrarias a la inversión privada. Existe el riesgo de que grandes capitales busquen refugio en economías más previsibles, aunque todavía no se ha demostrado una salida masiva de fortunas. Brasil enfrenta así un desafío que trasciende las urnas. La incertidumbre política puede convertirse en desconfianza económica y terminar afectando a millones de ciudadanos. Incluso podrían iniciar manifestaciones y disturbios similares a los que están ocurriendo en Europa.
Mientras Brasil discute los resultados de su elección presidencial, Israel enfrenta una incertidumbre diferente, pero igualmente trascendental.


El martes, los israelíes acudieron a las urnas para elegir a los 120 diputados de la Knéset, su Parlamento. Benjamin Netanyahu, volvió a demostrar su capacidad de mantener un importante respaldo electoral. Su partido, el Likud, obtuvo provisionalmente 26 escaños y se posicionó como la primera fuerza política del país.

Tres escenarios electorales que podrían redefinir el equilibrio de poder en América y Medio Oriente.
 


Su principal adversario, Gadi Eisenkot, consiguió 21 escaños con su partido Yashar. Sin embargo, en Israel ganar más diputados que cualquier otro partido no significa automáticamente conservar el gobierno. Su sistema parlamentario exige construir alianzas que permitan reunir al menos 61 de los 120 escaños.


Las proyecciones muestran un parlamento profundamente fragmentado. El bloque encabezado por Ne-
tanyahu todavía no alcanza la mayoría necesaria y la oposición tampoco consigue reunirla por sí sola. Los partidos árabes y otras agrupaciones podrían resultar decisivos en las próximas negociaciones.

El proceso podría extenderse durante varias semanas y, si fracasan las negociaciones, incluso conducir a nuevas elecciones.


Pero lo que está en juego supera ampliamente la supervivencia política de Netanyahu. Israel enfrenta amenazas estratégicas de Irán y sus aliados regionales, mientras intenta preservar su seguridad nacional y fortalecer su relación con Estados Unidos. La continuidad de su liderazgo o la formación de una coalición diferente tendrán consecuencias directas sobre las decisiones militares y diplomáticas del país.


El próximo martes, EE. UU. celebrará elecciones de mitad de mandato. Una victoria republicana que mantenga el control del Congreso fortalecería la posición política de Trump, en momentos en que Brasil se debate entre la izquierda y la derecha e Israel negocia su futuro gobierno. Mientras tanto, Washington y Jerusalén preparan posibles nuevos ataques contra Irán después de los comicios.

ESCRITO POR:

Brenda Sanchinelli

MSc. en Relaciones Internacionales e Imagen Pública. Periodista, experta en Etiqueta. Dama de la Estrella de Italia. Foodie, apasionada por la buena mesa, compartiendo mis experiencias en las redes.