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Festividad de San Martín de Porres, entre maullidos y ladridos se oficializó misa por las mascotas y sus familias
Cada 3 de noviembre se celebra la Fiesta de San Martín de Porres en la Iglesia Católica. Una oportunidad de presenciar misa y recibir bendiciones junto a las mascotas de la familia. ¿Por qué se festeja con los más pequeños del hogar este día?
Copito, un conejo enorme de 3 meses de la familia Velásquez. La festividad de San Martín de Porres se celebra cada 3 de noviembre. A este santo peruano se le conoce como el patrono de la justicia social, pero también, es muy querido como protector de los animales y de las mascotas. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Minutos previos a la misa oficializada en el Templo de Santo Domingo en la zona 1 del Centro Histórico, Francisco y Martín llegaron con Nala, un Dogo Guatemalteco; quienes sonrientes, posaron para la foto de Prensa Libre. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
San Martín de Porres nació en Lima, Perú en 1579. Fue hijo de un hidalgo español y Ana, una mujer negra y esclava. A la edad de los 15 años ingresó al Convento de Nuestra Señora del Rosario para ser instruido en la religión católica. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Cariñosamente se le conoce con el apodo de "Fray Escoba" por el gran valor que le daba a los trabajos más humildes del convento. Falleció un 3 de noviembre de 1639 a sus 59 años. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Como parte de la festividad de este, primer santo mulato de América, se oficializó una misa en la que no hubo tan solo un momento de silencio, durante la hora de eucaristía el templo se llenó de ladridos, maullidos y uno que otro sonido. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Una de las mascotas más pequeñitas en recibir la bendición de San Martín fue este pequeño cachorrito de gato, quien por momentos se mostró asustado ante la presencia de otros animalitos muchísimo más grandes que él. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Además de la bendición de las mascotas y sus familiares, en esta festividad también se acostumbra bendecir y repartir algo de pan dulce entre los fieles, gesto que simboliza la caridad, el alimento para los necesitados y el amor al prójimo como se caracterizó la vida del santo. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Pero, ¿por qué mascotas en una festividad de la iglesia católica? Resulta que San Martín de Porres era una persona extremadamente tierna y con mucha caridad hacia todas las criaturas de la creación. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Existen muchísimas anécdotas atribuídas a San Martín en donde tienen que ver animales y mascotas, una de ellas, es la de impedir que se mataran a los mosquitos pues... "ellos, por ser criaturas del señor, también deben comer". (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Mientras se leía la primera lectura, hubo un momento para que Beba, una hermosa chihuahua, posara ante el lente de Prensa Libre junto a su pequeña dueña. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Mientras se llegaba la hora de la bendición, muchas de las mascotas aprovecharon algunos minutos para tomar una siesta, otros, corretear por los corredores del templo e inclusive jugar con otras mascotas. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
El párroco y rector del Templo de Santo Domingo, Fray Geovany Alexander Molina, fue el encargado de oficializar la misa y la bendición de las mascotas. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
"Aprendamos de nuestras mascotas, que siempre se muestran leales, alegres y con mucha felicidad por estar en casa con nosotros. Seamos inquietos como algunas veces son ellos, inquietos para llevar la luz de Dios a toda la humanidad sin hacer distinción alguna", palabras de Fray Geovany Alexander Molina, párroco y rector del Templo de Santo Domingo. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
La historia/anécdota más famosa de San Martín de Porres y los animales es la que cuenta que logró hacer que su perro y gato, comieran en paz junto a un ratón, la historia, dice así...(Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Un día en la vida de San Martín de Porres, eran las altas horas de la tarde y mientras se encontraba en sus aposentos en el convento, se dispuso en darle de comer a sus fieles compañeros. Un perro rescatado y un gato, los cuales eran muy amigos y comían de un mismo plato... (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
... en eso, un ratón se hizo presente asustando al perro a tal punto que empezó a ladrar sin control, y eso, asustó de igual manera al gato. Alertado por tal alboroto, San Martín se apresuró a calmarles, "cálmense criaturas del Señor, cálmense"... (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
... y al ratón le dijo, "salga sin cuidado, hermano ratón. Paréceme que tiene mucha necesidad de comer; venga y hágalo sin miedo, esos dos no le harán daño". Y a los otros dos les dijo, "vaya hijos, denle siempre un lugarcito al convidado, que Dios da para los tres"... (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
... el pequeño roedor se acercó confiando en las palabras del santo y los otros dos lo recibieron sin protestar. Desde entonces, los tres comieron juntos y en paz". (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Esta historia tiene como moraleja dos grandes lecciones para el ser humano. Primero, que podemos ser armoniosos con la creación y así restaurar la armonía de la naturaleza. Y, segundo, sobre la caridad y generosidad, si en este caso tres animales enemigos biológicamente podían dejar a un lado su rivalidad y compartir en paz, con mucha más razón los seres humanos podemos abandonar el egoísmo, las divisiones y los rencores y vivir en paz entre nosotros. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Previo a abandonar el templo, un dueño junto a sus dos mascotas y una bolsa de pan, posaron para el lente de Prensa Libre. Y que vale mencionar, por poco, sus mascotas caen al suelo de lo inquietas que estaban. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Apolo, un bellísimo Golden Retriever de 8 años acompaña a su mamá humana por los corredores del Templo de Santo Domingo. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Muchas de las miradas de los presentes se las robó Athenea, una Gran Danés de 9 años quien alegremente mostraba su tamaño por todo el templo. Su mamá humana, Betzy de Pineda nos comentó con una gran sonrisa... "ella está más sana que yo". (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Una de las mascotas más atentas a los movimientos del lente de Prensa Libre fue Hércules, un bello perro con ojos color miel del que su familiar humano nos dijo, "me encanta que sea súper protector con todos los integrantes de la familia, tenemos quien nos cuide". (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
"Él es Diego, un chihuahua de 6 años", nos dijo Ángela quien dejaba que el pequeño perro reposara en su regazo. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Una tortuga y un cuyo también fueron bienvenidos para recibir las bendiciones. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Lucy y Molly, dos schnauzer color sal y pimienta, posan alegremente junto a su familia humana ante la cámara de Prensa Libre. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Previo a la bendición de las mascotas, se repartieron algunos panes dulces entre los asistentes. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Félix, un enorme y bello gato negro con blanco permaneció en su mochila de transporte mientras se oficializó la misa. Al terminar e iniciar la bendición, sus familiares lo sacaron para vivir la experiencia. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Minutos después de haber finalizado la misa, el Fraile encargado inició con la bendición de las mascotas presentes. Entre risas, fotos y videos de celular y uno que otro ladrido, cada una de las mascotas y sus familiares fueron bendecidos con agua bendita. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Muchas de las familias dueñas de estas mascotas aprovechan esta festividad para orar por la salud, bienestar y protección de sus animalitos de compañía, porque no son solo mascotas, son elementos fundamentales de las familas guatemaltecas. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Mascotas y sus familiares son bendecidas al finalizar la misa. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Kimba (tortuguita) y Natu (cuyo) a pesar de no ser mascotas tradicionales en la mayoría de hogares guatemaltecos, recibieron su merecida bendición. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Aproximadamente un centenar de mascotas fueron a recibir sus bendiciones en el Templo de Santo Domingo. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
También hubo tiempo para sacarse fotos con el fraile encargado de oficializar la misa. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Durante la bendición la frase "como perros y gatos" se olvidó por algunos minutos y fue llamativo ver, cómo entre canes y felinos hubo mucha cordialidad. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Un conejo blanco, grande y bello recibió no solo agua bendita, si no también, sonrisas y muchos mimos de parte del fraile y su familia humana. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Pero no todo fue sonrisas, este perrito, intentó en más de tres ocasiones tomar con su mandíbula el aspersorio con la que le lanzaban agua bendita. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
"Él es Crispín, tal y como se llamaba una golosina chapina de hace algunos años y tiene 2 añitos; hoy no podía faltar para su bendición", nos comentó un integrante de la familia Aguirre Morán de su lindo y grande conejo. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Y, ¡hasta a los más inquietos hubo bendiciones! Un gatito al cual, si se le llevaba fuera de la caja lo más seguro es que saliera y corriera, asistió para recibir su bendición. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Otro felino muy inquieto, quien era transportado en un maletín para gatos, fue visto recibiendo unas gotas de agua bendita sin dejar que se saliera del maletín por el temor de una fuga. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)