Editorial

NOTAS DE Editorial

El Estado de Guatemala debería tener a estas alturas una meta de erradicación del analfabetismo.
En cinco días se debe convocar a elecciones, independientes, democráticas, con plena participación para designar a nuevos delegados.
Urgen más avances en el control y percepción de control, además de la coordinación y reacción eficaz del aparato de seguridad pública.
Es un fraude querer cobrar de más por tan pobres resultados.
No tenemos otro país ni otro planeta para acumular más basura.
Este es el momento de pasar de las excusas a las acciones, de las poses demagógicas a las propuestas concretas debatidas de cara a la ciudadanía.
Las familias guatemaltecas tienen un papel fundamental en esta naciente cultura de entregar basura clasificada.
Lamentablemente, hay un déficit de programadores en el país.
La gran meta del Estado guatemalteco debería ser llegar a grados superiores a través de la mejora en la ejecución eficiente de recursos del Estado.
La estabilidad macroeconómica del país tiene su más fuerte pilar en el ingreso de remesas.