Herbalife: más allá del peso, porque la nutrición debe estar en el centro de la salud

Las nuevas alternativas para el control del peso han puesto sobre la mesa un desafío que va más allá de reducir kilos: mantener una alimentación adecuada y preservar la masa muscular. En este contexto, Rocío Medina, vicepresidenta e integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, destaca la importancia de adoptar hábitos sostenibles y prestar atención a la calidad de los nutrientes que recibe el organismo.

La conversación sobre el control del peso ha evolucionado. Ya no se centra únicamente en cuántos kilos puede perder una persona, sino también en cómo lograrlo sin descuidar su nutrición, masa muscular y bienestar a largo plazo. Para Rocío Medina, vicepresidenta e integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, uno de los primeros pasos consiste en desarrollar una mayor conciencia sobre la alimentación y el autocuidado. Esto implica observar qué se consume durante el día y tomar decisiones que favorezcan la salud de manera constante.

La especialista señaló que uno de los principales desafíos es mantener los cambios en el tiempo. Dietas, rutinas de ejercicio o estrategias nutricionales pueden comenzar con motivación, pero el verdadero reto está en convertirlas en hábitos sostenibles.

“Es muy difícil que una persona haga un cambio y lo mantenga y lo sostenga a través de los años”, explicó Medina.

La masa muscular también importa

Durante un proceso de reducción de peso, la pérdida de masa muscular es uno de los aspectos que requiere atención. Medina explicó que bajar de peso no debería significar únicamente reducir el número que aparece en la báscula, sino procurar una mejor composición corporal.

La proteína adquiere relevancia en este proceso, ya que forma parte de los nutrientes necesarios para el mantenimiento de los músculos. Por ello, una alimentación equilibrada debe incluir fuentes de proteína de buena calidad, además de frutas, verduras, fibra, vitaminas, minerales y suficiente agua.

Otro desafío aparece cuando las personas recurren a dietas demasiado restrictivas. Al reducir considerablemente la cantidad o variedad de alimentos, también puede disminuir el consumo de nutrientes esenciales.

“Cuando hay restricción, puede haber falta de nutrientes”, afirmó la especialista, quien recomendó prestar atención a la calidad de la alimentación durante cualquier proceso de pérdida de peso.

FOTOS PRENSA LIBRE: FERNANDA MÉRIDA.

Comer con propósito

La nutrición también está relacionada con los objetivos que cada persona tiene para su salud. Bajo esta perspectiva, Medina planteó el concepto de “alimentación con propósito”, que consiste en comprender para qué se elige determinado alimento o hábito.

La idea puede aplicarse también a la actividad física. El ejercicio no tendría que estar orientado únicamente a modificar la apariencia, sino a desarrollar fuerza, conservar la masa muscular y facilitar actividades cotidianas.

Este enfoque cobra importancia a medida que las personas buscan soluciones que puedan mantener durante años. Los cambios pequeños y consistentes pueden formar parte de una estrategia más sostenible que las restricciones temporales.

Herramientas para complementar la alimentación

Los productos nutricionales pueden formar parte de estas estrategias, especialmente cuando las personas tienen dificultades para organizar sus comidas. Medina explicó que los batidos y otros productos densamente nutritivos pueden utilizarse como herramientas para complementar la alimentación, siempre dentro de un patrón alimentario equilibrado.

En el caso de Herbalife, destacó que la compañía trabaja con productos que aportan proteínas, vitaminas y minerales, entre otros nutrientes. Sin embargo, estos productos forman parte de una estrategia de alimentación y no sustituyen la importancia de una dieta variada.

La especialista también resaltó la importancia de buscar orientación adecuada antes de iniciar una dieta, utilizar suplementos o incorporar medicamentos para el control del peso. Las necesidades nutricionales pueden variar según las características y condiciones de cada persona.

El reto de mantener los resultados

Alcanzar un peso determinado no representa el final del proceso. Uno de los principales desafíos consiste en mantener los resultados y evitar regresar a hábitos anteriores.

Para Medina, lograrlo requiere construir rutinas que puedan mantenerse a largo plazo. Dormir adecuadamente, realizar actividad física, consumir alimentos variados y procurar una ingesta suficiente de nutrientes forman parte de ese proceso.

La especialista también señaló que las emociones pueden influir en la relación con los alimentos. Comer por ansiedad, estrés u otros estados emocionales puede dificultar la construcción de hábitos saludables, por lo que reconocer estos factores también forma parte del autocuidado.

"Más que contar kilos, el control del peso requiere prestar atención a la composición corporal y a la calidad de la alimentación",

Rocío Medina, vicepresidenta e integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife.

La alimentación después de perder peso

El mantenimiento del peso requiere una estrategia que vaya más allá de una dieta temporal. Una vez alcanzado el objetivo, conservar los hábitos adquiridos puede ser determinante para sostener los resultados.

En este punto, la alimentación debe continuar aportando proteínas, vitaminas, minerales, fibra y otros nutrientes esenciales. La actividad física también desempeña un papel en el mantenimiento de la masa muscular y la salud cardiovascular.

Medina enfatizó que no existe una solución única para todas las personas. Las necesidades pueden cambiar según el estilo de vida, los horarios, el nivel de actividad física y las características individuales.

Por ello, la construcción de hábitos debe partir de objetivos realistas y de cambios que puedan incorporarse de manera progresiva a la rutina diaria.

Conciencia alimentaria

En el marco del Día Mundial de la Alimentación, Medina resumió el principal desafío en un concepto: conciencia alimentaria.

La invitación es a observar la alimentación como una herramienta para cuidar la salud presente y futura, en lugar de asociarla únicamente con la pérdida de peso o la apariencia física.

“Necesitamos alimentarnos con conciencia”, afirmó Medina.

La especialista también destacó que el aspecto emocional debe considerarse dentro de la relación con los alimentos. Identificar cuándo se come por hambre y cuándo intervienen factores emocionales puede ayudar a tomar decisiones más conscientes.

Desde esta perspectiva, una nutrición inteligente implica conocer las necesidades del organismo, evitar restricciones innecesarias y buscar cambios que puedan mantenerse con el paso del tiempo.

El objetivo no sería encontrar una solución temporal, sino construir una relación sostenible con la alimentación, el movimiento y el autocuidado. En este proceso, las herramientas nutricionales pueden complementar los hábitos, siempre considerando las necesidades individuales y la orientación de profesionales de la salud.

No lo olvides...

  • 3 macronutrientes: proteínas, grasas y carbohidratos.
  • Micronutrientes: vitaminas y minerales forman parte de los nutrientes que el organismo necesita.
  • Proteína: es un nutriente relevante para el mantenimiento de la masa muscular durante los procesos de pérdida de peso.
  • A largo plazo: mantener los resultados requiere hábitos sostenibles y cambios que puedan incorporarse a la rutina diaria.

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