Afirmó que ellos han sacado gran cantidad de duropor, pero es demasiado ya que la capa supera las dos pulgadas de grosor, y por ello han decido no navegar.
Rogelio Ramos, otro lanchero, manifestó: “Todo esto da mal aspecto para el turismo, y exigimos al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marn) que haga monitoreos para establecer de dónde llegó la contaminación, pues creemos que fue lanzada de Honduras”.
Demandó que se formen comisiones de trabajo para que les ayuden a retirar los desechos , porque los peces se lo comen y mueren, lo que también genera pérdidas.
Ofrece solución
Jorge García, delegado del Marn, indicó: “Suponemos que fue una creciente del río Motagua la que trajo el duropor, y vamos gestionar con otras entidades para que nos ayuden a recogerlo y trasladarlo a un lugar adecuado”.
Agregó que ya coordinaron los mecanismos para la recolección del material con la comuna local, pero antes establecerán qué corrientes marítimas transportaron los desechos.
Mario Morales, vecino del lugar, comentó que es increíble la falta de conciencia en la población, pues lanza al agua este tipo de desechos sin medir las consecuencias que ocasionan tanto para el ser humano como para el lecho marino, por lo que pidió a las autoridades crear una ley específica que castigue este tipo de acciones.
Alicia Monroy, otra vecina, lamentó lo ocurrido, ya que la contaminación aleja el turismo, lo que impacta en la economía local.
Añadió que ayer no pudo vender ni siquiera una tortilla de harina, pues los visitantes optaron por retirarse al ver la bahía contaminada.
Monroy exigió a las autoridades locales que intervengan para retirar los desechos e imponer multas a los transgresores de las leyes ambientales.