El artista explica: “Aprendí este oficio a los 8 años, cuando un día llegué a la casa de mi tío Marco Antonio con la intención de que me fabricara una marimba”.
Primera marimba
Recordó que su tío le dijo que la elaborara él mismo, pues solamente tenía que observar cómo se cortaban las piezas, y en una semana, luego de la supervisión de su maestro, logró terminar su pequeña obra de arte.
Actualmente, don Chema es el único artesano que se conoce en esa región, por lo que el instrumento autóctono se puede apreciar en los atrios de las iglesias católicas, exposiciones, ferias y otras actividades.
Hace cinco años recibió el galardón marimbístico denominado Plata de Oro.
Le lleva seis meses sacar sus marimbas a los mercados artesanales de San Juan Sacatepéquez, Quiché, Huehuetenango y el oriente del país.
También las han adquirido en los Estados de Chiapas, Tabasco y Campeche, así como Belice.