Entre estas estructuras están las estelas —también hay templos y palacios— del Preclásico Temprano (500-250 a. C. al Posclásico 900-1200 d. C.), las cuales narran pasajes de la historia del lugar.
Núñez indicó que hay más de 20 estelas, de las cuales la más antigua es la denominada nueve —año 328—, la cual muestra al gobernante Rana Humeante parado frente a un prisionero que está como pidiendo clemencia.
La más reciente es la estela 12, que fue elaborada en el año 889, en la que se describe un ritual de autosacrificio por el gobernante K’al Chik’in Chakte, en presencia de Hasaw Chaan K’awil II, su homólogo de Tikal.
Núñez dijo que también cuentan sobre los linajes de los gobernantes, pues existieron dos dinastías: una en el Preclásico Temprano, la cual se inicia con el gobernante Rana Humeante, y la otra sobre otro grupo gobernante durante el Clásico Tardío.
Núñez resaltó que Uaxactún está lleno de secretos porque era un sitio especial para los mayas, quienes utilizaban este lugar como un centro ceremonial y político.
Ivo Romeo Zetina, experto en arqueología, señaló que las estelas son importantes, pues en ellas se documentaron eventos o procedimiento astronómicos.