QUETZALTENANGO – Los jueces valoraron los testimonios en los cuales se detallaba que el 12 de septiembre del 2012, Rosales caminaba en una acera ubicada en la zona 3 de San Juan Ostuncalco; sin embargo, al ver a Méndez decidió cambiarse de ubicación, y este le disparó.
Durante el debate, el Ministerio Público resaltó mediante informes médicos forenses que la víctima necesita tratamiento médico y neurológico, así como un plan educativo especial y fisioterapia constante, ya que quedó incapacitado de las extremidades inferiores.
Rosales sufrió trauma medular, lo que le imposibilitará caminar por tiempo indefinido y debe utilizar una silla de ruedas para movilizarse.
Según las investigaciones, se presume que se trató de una rivalidad entre pandillas, pero no se especificó a que grupo pertenecen los involucrados.
La audiencia de reparación digna se fijó para el próximo viernes, cuando se solicitará una suma económica al sentenciado para resarcir los daños que le causó a Rosales.