“La mayoría de las comunidades están anegadas de lodo, y nosotros vivimos de la actividad turística. Además, hay niños y adultos que ya tienen enfermedades de la piel”, expresó.
Carrera agregó que otra de las actividades afectadas es la pesca, pues tienen más de 15 días sin ingresar en el mar, porque las lanchas fueron dañadas por las correntadas.
“Urge que nos traigan agua pura, ya que los pozos artesanales quedaron anegados de lodo y están contaminados. Las mujeres no tienen agua para preparar los alimentos”, expresó.
Mario Rodolfo Uriel Valenzuela, otro de los afectados, indicó que los ríos arrastraron 80 cerdos y varios sembradíos de maíz.
“No hemos recibido nada; solo la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres trajo unas cuantas bolsas, pero después ya no supimos nada de ellos”, afirmó.