“Por este motivo he dado instrucciones a mi dirección letrada a fin de que desista de la acción penal y civil”, agrega el socio en su misiva. La demanda provocó la renuncia en enero del presidente del club Sandro Rosell.
Cases demandó alegando que Rosell incurrió en malversación de fondos al ocultar el costo real de la transferencia mediante contratos falsos, un delito criminal que conlleva hasta seis años de prisión. El Barsa dijo que pagó 57,1 millones de euros (74 millones de dólares) por el delantero brasileño.