Economía
Cuál ha sido el costo de los bloqueos en diferentes sectores de Guatemala
Los bloqueos registrados en Guatemala por el alza de los combustibles acumulan costos para el comercio exterior, restaurantes, turismo y distribución, mientras aumentan los riesgos logísticos.
Los bloqueos registrados durante septiembre por el alza de los combustibles han comenzado a generar costos económicos en distintos sectores de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Javier González)
Llantas ardiendo sobre el asfalto, gas lacrimógeno, piedras y filas de vehículos detenidos durante horas en la ruta al Pacífico: así transcurrieron algunas de las jornadas más tensas de los bloqueos registrados entre San Vicente Pacaya y Palín, Escuintla, mientras otros puntos del país —desde el Periférico capitalino hasta rutas hacia Zacapa, Alta Verapaz y Petén— amanecían igualmente cerrados.
Esas escenas, repetidas durante buena parte de la primera semana de septiembre en rechazo al incremento de los precios de la gasolina y el diésel, tuvieron una consecuencia menos visible: la de los sectores económicos que, carretera por carretera, comenzaron a sumar el costo de la inmovilidad.
Retrasos y pérdidas económicas
Claudia del Águila, directora de Incidencia del Entorno Exportador de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), explicó que el alza de los combustibles responde a factores internacionales —el comportamiento de las cotizaciones del petróleo y sus derivados— que repercuten en Guatemala por su dependencia de combustibles importados.
Del Águila indicó que cada día se movilizan alrededor de 1,300 contenedores hacia los puertos del país y que hasta US$28 millones en operaciones de comercio exterior podrían quedar expuestos a retrasos, recargos e incumplimientos a causa de los bloqueos.
Según sus cálculos, un contenedor refrigerado consume aproximadamente un galón de diésel por hora para conservar la carga, por lo que 20 horas de bloqueo representarían 20 galones adicionales por unidad; si los 1,300 contenedores diarios fueran refrigerados, el consumo adicional máximo estimado ascendería a 26 mil galones.
Del Águila señaló que el encarecimiento del transporte también afecta al sector turístico, al elevar el costo de los boletos aéreos y la percepción de Guatemala como destino.
Agexport pidió que cualquier medida frente al alza de precios se evalúe "con responsabilidad" y se acompañe de acciones que fortalezcan la infraestructura logística y energética y reduzcan trámites, en lugar de recurrir a subsidios que, a su juicio, no son sostenibles ni atienden el problema de fondo.

Costos que se acumulan y jornadas laborales afectadas
Por su parte, el presidente de la Gremial de Restaurantes, Abraham Az, describió un efecto acumulativo: el sector ya absorbía desde meses atrás incrementos en materias primas, lácteos, proteínas y otros insumos, a lo que ahora se suma el costo más alto del combustible en el transporte de proveedores y en la logística interna de los negocios (traslados entre bodegas, repartos y compras).
Az también apuntó al impacto sobre los trabajadores del sector, muchos de los cuales se movilizan en motocicleta o transporte público en horarios tempranos o nocturnos, y sobre el consumidor final, que ante mayores gastos de movilización tiende a reducir su consumo.
A esto se suma el efecto directo de los bloqueos: proveedores que no llegan a tiempo, producto perecedero que se pierde y clientes que cancelan reservaciones, pérdidas que, dijo, un restaurante no puede recuperar fácilmente.
El dirigente gremial reconoció el derecho a la manifestación dentro del marco de la ley, pero pidió equilibrio para que el país pueda seguir funcionando y llamó al Organismo Ejecutivo a dialogar y actuar con rapidez para proteger tanto a la población como la movilidad y el abastecimiento.

Riesgo en la percepción de Guatemala y el turismo
Rolando Schweikert Rozotto, presidente de la Cámara de Turismo de Guatemala (Camtur), indicó que las noticias sobre bloqueos generan alertas entre los operadores que traen grupos organizados desde el extranjero —los que, dijo, dejan mayor derrama económica al permanecer entre 10 y 15 días en el país—, por lo que ante la incertidumbre optan por cancelar o reprogramar viajes.
Schweikert explicó que, debido a que muchas tarifas ya están pactadas con los grupos, los operadores turísticos deben absorber el alza del combustible o negociar con sus proveedores para no perder a los visitantes, ya que destinos competidores, como El Salvador, se perfilan como alternativas.
El presidente de Camtur advirtió que la cadena de valor del turismo —que incluye hoteles de distintas categorías, guías, taxistas, lancheros y comercios pequeños cercanos a los hoteles— podría verse afectada de cara a octubre, cuando inicia la temporada alta del sector, si persisten los bloqueos y hechos como quemas de vehículos, que impactan la imagen del país en el exterior. Camtur, dijo, insiste en el diálogo como vía para resolver la situación.
Gobierno descarta desabastecimiento nacional, pero admite dificultades logísticas
Autoridades del Ejecutivo han sostenido en distintas ocasiones, durante septiembre del 2026, que no existe desabastecimiento de combustibles en el país.
El 7 de septiembre, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) salió al paso de publicaciones en redes sociales que advertían sobre una supuesta escasez de gasolina superior y aclaró que el suministro continuaba con normalidad.
Días antes, el 5 de septiembre, el MEM había asegurado "de manera categórica" que Guatemala cuenta con suficiente combustible para atender la demanda nacional y que el suministro está garantizado.
Además, el 11 de septiembre, tanto el MEM como representantes del sector importador de combustibles coincidieron en que el problema no era de disponibilidad de producto en las terminales, sino de distribución, ya que los bloqueos habían interrumpido el traslado de los camiones cisterna hacia las estaciones de servicio y provocado faltantes puntuales en algunas localidades.

