Sin embargo, los bancos del sistema ofrecían ayer la moneda estadounidense, para la compra desde Q7.68 a Q7.78 y para la venta en Q7.97, en promedio.
Las causas
Édgar Barquín, presidente del Banguat y de la Junta Monetaria, explicó ayer a Prensa Libre que este es un comportamiento cíclico del dólar frente al quetzal, el cual ya estaba previsto en los análisis de esa institución para el siguiente semestre.
El funcionario indicó que en el caso del incremento de US$0.03 el jueves, para ayer viernes, se debió a que dos instituciones bancarias realizaron una demanda adicional de divisas para el pago por servicios al extranjero.
Además de que empresarios pagaron las cartas de liquidaciones o créditos para las importaciones de bienes que se comercializaran para el fin de año en el mercado interno.
“Creemos que para septiembre el tipo de cambio podría ubicarse en los Q8 por US$1, pero luego en octubre volvería a su comportamiento normal”, agregó.
Los valores en que podría estar el dólar en el mercado local serán en el rango de Q7.85 a Q7.95.
El presidente de la banca central agregó que el comportamiento estacional de la moneda estadounidense en el año es que en el primer semestre la tendencia es a la depreciación —baja— y en el segundo semestre a al apreciación —alza—.
La última participación del Banguat en el Sistema Electrónico de Negociación de Divisas fue el 8 de junio de este año cuando salió a vender dólares por US$5 millones —Q39 millones—, para evitar cambios bruscos del dólar frente al quetzal.
Compras y pagos
Cuando el quetzal gana valor frente al dólar se benefician las importaciones y aquellas personas que tienen compromisos de pago en esa divisa, entre otros casos.
Por ejemplo, las compras de combustibles y sus derivados, productos intermedios para la manufactura y otros bienes industriales que los empresarios pagan con esa moneda.
El impacto es para las exportaciones y las familias que reportan ingresos por remesas, ya que reciben menos quetzales por dólares.
Ventas y remesas
Cuando el dólar gana terreno frente al quetzal, el beneficio es para las exportaciones de bienes y servicios del país y para quienes reciben remesas o ingresos en dólares, ya que perciben más quetzales.
En el caso de los importadores y aquellas personas que adquirieron créditos o deuda en dólares, hay un impacto negativo, ya que necesitan de más quetzales para pagar sus compromisos adquiridos con esa moneda.