Las fuentes coinciden en señalar que las consecuencias se sentirán en el corto plazo y podrían extendese al mediano.
Además, identifican al turismo, los exportadores, incluyendo a los de productos no tradicionales, las aseguradoras y las maquilas como los sectores más perjudicados.
El mercado de EE.UU. es el más importante para Guatemala, por lo que si su demanda baja, el país exportaría menos, dañando a los productores nacionales.
El consultor económico Isaac Cohen advierte de riesgos recesivos ocasionados por factores externos, especialmente si la economia de EE. UU. crece de forma negativa.
Por ello, adelanta que Guatemala crecería entre 1.5 y 1.8 por ciento en 2001, aunque argumenta que ?hay mucha incertidumbre como para avanzar un pronóstico en el mediano plazo?.
Para Lizardo Sosa, presidente del Banco de Guatemala, Banguat, los efectos más importantes podrían tener relación con la actitud que asuman los empresarios e inversionistas estadounidenses.
?Si la tendencia es a invertir menos, la misma economía de Estados Unidos se vería alterada de una manera significativa?, explica.
A criterio de Edgar Barquín, de la Superintendencia de Bancos, en el caso de Guatemala, el impacto será grande. ?Si se ve a nivel económico, el impacto estará tanto en las exportaciones como en las importaciones?, añade.
En Guatemala, prosigue el funcionario, ahora estamos en una etapa complicada, y lo que pasó en EE.UU. viene a complicar más la situación, por lo que ?definir un plazo? es difícil, pero ?el impacto se irá teniendo el resto del año y en 2002?.
Más caros
La industria aseguradora también sentirá los efectos.
Mario Mendizabal, director ejecutivo de la Asociación Guatemalteca de Instituciones de Seguros, sostiene que ?la repercusión va a estar en los contratos de reaseguro que las compañías no sólo de Guatemala sino de Centroamérica vayan a desarrollar en las negociaciones para el año entrante?.
El ramo financiero tampoco estará libre de alcance, ?porque los tomadores de crédito del sector bancario son el sector comercial, industrial y el agroexportador?, explica Barquín.
Ariel Camargo, director de Análisis de Riesgo del Grupo Financiero del País, prevé que el efecto en el sistema financiero ?se traducirá en mayores regulaciones, más fortaleza y una mayor implantación de regulaciones para operaciones con algunas instituciones?.
Pero Lizardo Sosa no cree que Guatemala vaya a enfrentar dificultades en el ámbito financiero.
?Por el contrario, podrían darse efectos positivos en el sentido de que la gente, sobre todo quienes tienen sus recursos en la banca off shore en el exterior, comiencen a preferir bancos nacionales?, comenta.
El Banguat estimó en 2.4 el crecimiento económico para 2001, sin tomar en consideración las consecuencias de la crisis en EE.UU. Mientras, el Fondo Monetario Internacional colocó ese índice en 2 por ciento, sin considerar igualmente esos efectos.
?Llegó la hora de cerrar filas?
El economista Isaac Cohen tiene su domicilio formal en Washington, desde donde comenta para la cadena noticiosa CNN. De visita en Guatemala, compartió unos momentos con Prensa Libre.
¿Qué deben hacer el gobierno y los empresarios para afrontar la crisis actual?
Ante choques externos, debemos cerrar filas, lo que supone tratar de dejar de echar la culpa a otros y generar un debate sobre la importancia de afrontar la crisis con un poco de más fortaleza. Tenemos que dejar a un lado las diferencias y unirnos.
¿Cuál puede ser una vía para esa unión?
El primer paso puede ser acordar una agenda mínima para afrontar las dificultades. Más vale escoger una lista pequeña de temas, para funcionar con más eficacia.
¿Pueden ser los tratados comerciales una herramienta para aliviar los efectos de la crisis?
Sí, y un ejemplo es México. El Tratado de Libre Comercio de Norteamérica le ayudó a sortear exitosamente la crisis de 1994 y 1995.