Miguel Villa, jefe del Area de Población y Demografìa de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, y el consultor Luis Rivadeneira señalan que el Estado debe hacer un esfuerzo para propiciar que los sectores más desfavorecidos tengan acceso a servicios vitales, como salud y educación.
Villa y Rivadeneira son autores del estudio ?Guatemala: Población y desarrollo. Diagnóstico socio demográfico?, elaborado a petición de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia, Segeplan.
Esa secretaría presentó el martes ese documento a delegados de organismos internacionales y agrupaciones de la sociedad civil.
El texto, al cual Prensa Libre, tuvo acceso, señala que ?la elevada mortalidad? infantil y materna y ?la alta fecundidad? son ?rasgos acentuados entre las poblaciones indígenas y rurales del país?, las que requieren de ?un trato preferente? para afrontar los retos del desarrollo.
Mundo desigual
En ese sentido, Villa resalta la falta de equidad social existente en la sociedad guatemalteca, al punto de vedar a vastos sectores el acceso a servicios básicos, como salud y educación.
?La falta de equidad limita el cabal aprovechamiento de los recursos humanos y genera crecientes rezagos de productividad que obstaculizan el mejoramiento de los niveles de competitividad de las economías?, grafica el estudio.
Presagios
Uno de los grandes retos, para Villa, es que el Estado sea capaz de invertir en la generación de recursos humanos, básicamente en el área educativa.
En su opinión, las acciones deben dirigirse a una inversión muy fuerte en el ramo educativo.
Al respecto, el diagnóstico precisa que deberá satisfacerse la demanda de matrículas y de docentes, al ritmo de un promedio de 42 mil cupos y 1 mil maestros por año.
En materia de empleo, el país también tendrá que tomar medidas.
El incremento de la Población Económica Activa se dará especialmente en la zona rural, a la cual se incorporarán 87 mil personas de aquí a 2020.
?Ello agudizará los problemas del campo en virtud de las condiciones desmedradas en que vive la mayoría de sus habitantes y su escaso dinamismo en materia de generación de empleo?, cita el texto.
Incluso, si se quiere mantener la actual tasa de ocupación, de 93.2 por ciento, se deberá crear 24 mil nuevas plazas durante los próximos dos decenios.
El aumento del empleo productivo, prosigue, junto con el incremento de los niveles de cobertura de la seguridad social podrían generar el ahorro interno necesario para solventar el costo de la gran demanda que se avecina.