Con descontento y bajo una situación de angustia y mal humor. Con una negatividad constante que le impide atender bien al público y, al mismo tiempo, poder funcionar con todo su potencial para producir y ser eficiente.
Preocupado e irritable por estar experimentando una situación tirante en su casa, que lo hace realizar sus tareas con descuido y lo lleva a cometer errores costosos por su falta de concentración en el trabajo.
Desanimado y sin mayor compromiso con la visión de la empresa. Todo lo anterior provoca en él, como es natural, un bajo rendimiento que inevitablemente perjudica a la organización para la cual trabaja.
Un buen manejo de sus ingresos, por otro lado, le traerá el bienestar necesario que repercutirá provechosamente en su actitud de trabajo y en su rendimiento para la empresa. Una situación económica desahogada como resultado de administrar bien su dinero le permitirá trabajar:
Con más ánimo y con una actitud más positiva hacia la empresa y su trabajo. Sin menospreciar su salario ni buscar cambiarse de trabajo. Más identificada con el destino de la empresa y sin preocupaciones para estar más atenta y hacer bien sus tareas.
Satisfecha y con una buena disposición, lo que le permitirá ser más productiva, eficiente y con más deseos de servir y atender bien al público.
Como dijo el famoso Sam Walton, dueño de los almacenes Walmart, con ventas anuales de más de 50 billones de dólares:
…?Un empleado satisfecho con la empresa, sirve y atiende bien al cliente y eso hace que este vuelva, vez tras vez, a comprar nuestros productos y a usar nuestros servicios sin necesidad de invertir mucho en publicidad?.