Según Espinoza, el aumento responde a varios criterios económicos, como la proyección de la tasa de inflación para 2011, del 3.7 por ciento, el índice de productividad del 1.5 por ciento y el factor de estabilidad estimado en 4.8 por ciento.
El Gobierno ecuatoriano fijo la subida salarial luego de que fracasaran los diálogos entre los representantes de los sindicatos y el sector patronal.
Los sindicatos solicitaban un aumento de US$60, para llegar al umbral de los US$300 mensuales, mientras que los empresarios sugerían que el incremento no rebasara los US$256.