La paga mínima que regirá a partir de mañana será de Q56 diarios para actividades agrícolas y no agrícolas, y de Q51.75 para el sector de maquila, según el acuerdo ministerial publicado ayer.
¿Qué opina sobre el ajuste al salario mínimo?
Es positivo, porque dentro de la crisis hay incremento de precios que afectan la capacidad de consumo de las familias.
¿Cree que es razonable?
Sí. Si no se hacen ajustes periódicos cada año, los jalones (incrementos) debieran realizarse cada dos o tres años, y los aumentos deberían ser mayores.
¿El aumento pudo ser mayor o menor?
Es razonable en función al comportamiento de la inflación. Si no subió el poder adquisitivo de los trabajadores, por lo menos se mantiene.
Además, el incremento permite a las familias mejorar su capacidad de consumo y apoya al mantenimiento de la actividad económica del país.
Al final, el ajuste regresa a las empresas, vía consumo.
Pero el sector privado dice que no podrá absorber ese pago.
Siempre, aun en los momentos de mayor prosperidad económica, dicen lo mismo, que nunca es oportuno aumentar, pero en este caso hay productos como el café, el azúcar y otros que están en una situación de buen precio a nivel internacional.
¿Qué actitud deben asumir las empresas?
El despido no es la mejor vía. Es un desafío para ajustar su actividad productiva, para mantenerse competitivas. Lo ideal de las empresas es que se trabaje y se tengan insumos de gratis, pero eso no es posible y representa mejorar su productividad para mantenerse en el mercado.
¿Por qué ha fracasado el diálogo en la Comisión Nacional del Salario?
La ley no exige que haya acuerdos, y solo permite que los interesados se pongan de acuerdo en los incrementos.
Ojalá que en el 2010 se logre un acuerdo entre ellos, pero creo que el procedimiento de consulta se debe mantener.