La contracción se debió a una caída de la producción de la mina Yanacocha, la principal productora de oro del país, controlada por el gigante estadounidense Newmont, así como el descenso en la extracción de la canadiense Barrick en la mina Misquichilca.
La industria de extracción de recursos naturales en Perú se ha visto afectada en los últimos años por conflictos con comunidades nativas, que argumentan principalmente daños al medio ambiente por parte de las empresas mineras.
Perú acumula desde 2013 una menor producción aurífera. En ese año se registró una caída de 6.23%, que coincide con un menor precio del oro en los mercados internacionales.
El país andino es el mayor productor de oro en Latinoamérica, con una producción anual de 164 toneladas métricas, según el ministerio.