Un grupo integrado por siete ex distribuidoras de productos BellSouth y usuarios descontentos acusan a la transnacional de supuestos incumplimientos de contrato, mal servicio y competencia desleal.
Uno de los accionantes, quien solicitó el anonimato, denunció que, un día antes de su lanzamiento en el país, BellSouth les informó que cobraría las llamadas entrantes, una práctica ya abandonada por los otros participantes del mercado telefónico guatemalteco en ese momento.
?Nosotros pusimos seis tiendas, invertimos y dejamos de distribuir productos de otras empresas y con esas tarifas; BellSouth nos dejó fuera del mercado?, explicó el informante.
Además, acusaron a la compañía estadounidense, que empezó a operar en el país en septiembre del 2000, de proveerles de productos a precios más altos comparado con otros distribuidores.
?Fabricaban aparatos con partes de teléfonos usados y los vendían como nuevos?, se quejó el denunciante.
Los afectados se reunieron la noche de ayer en un hotel capitalino para ultimar posiciones sobre la demanda, que presentarían esta semana.
En respuesta
BellSouth, por medio de su gerente de Relaciones Públicas, Silvia Cuevas, rechazó estos señalamientos.
La ejecutiva adelantó la adopción de ?medidas legales pertinentes? en contra de los impulsores de la demanda.
?BellSouth respeta las condiciones de contratos establecidos con terceras empresas, y se han honrado las condiciones de los mismos?, aseguró.