Nicaragua se levantó de la mesa de negociaciones —que se celebraba en Tegucigalpa, Honduras—, después que se rechazó su propuesta de crear un fondo de Crédito y de Financiamiento Económico para combatir la pobreza en la región, por €60 mil millones (US$78 mil millones).
La proposición nicaragüense estaba destinada a compensar las asimetrías entre ambos bloques. Sin embargo, la petición aún no tenía el consenso entre los países centroamericanos y la decisión de Nicaragua, de levantarse, fue unilateral.
El jefe de la delegación europea, Petros Mavromichalis, aseguró que el mandato establecido en Bruselas era negociar con los cinco países. “Si se da la retirada permanente de Nicaragua se tendría que hacer una evaluación a lo interno del UE”, expuso en ese entonces.
Alfredo Trinidad, quien era negociador de Guatemala en el tema político y de cooperación, refirió que la suspensión no afectaba la marcha de la negociación y afirmó —en ese momento— que las partes realizaron una evaluación de la petición de Nicaragua.
Según el calendario, solo faltaba realizar la última ronda en Bruselas y luego se programó la firma del Acuerdo de Asociación, para inicios del 2010.
“Creemos que después de un tiempo vamos a continuar juntos. No puedo decir (cuándo) pero esperamos que sea pronto”, declaró.
El Consejo Empresarial Centroamericano reaccionó y pidió una moratoria de seis meses en las negociaciones, mientras empresarios guatemaltecos se pronunciaron por la continuidad de las mesas.
Los jefes de negociación de Centroamérica y la UE resolvieron la propuesta y reprogramaron minirrondas para concluir las discusiones que quedaron pendientes en Tegucigalpa-.
Las dos partes aún continúan en la negociación del Acuerdo de Asociación, para estrechar su relación político, económico y social.