Presupuesto familiar debe ajustarse

Los guatemaltecos deberán “apretarse el cinturón” a consecuencia del aumento de precios en varios productos y servicios de la canasta básica.

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Gas propano fue uno de los productos que mostró un aumento de precios a principios de enero de este año.
Gas propano fue uno de los productos que mostró un aumento de precios a principios de enero de este año.

El gas propano, que a principios de enero incrementó su precio entre Q10 y Q40 el cilindro, así como el combustible, con variaciones al alza de entre Q0.26 y Q51 el galón desde mediados de diciembre del 2016, incidirán en estas decisiones.

Además, el usuario se enfrenta a la inminente alza de la tarifa eléctrica por el fin del subsidio estatal, lo que pone en aprietos a la economía familiar.

Expertos en finanzas personales estiman que si anteriormente las familias ocupaban un 15% de su gasto en estos tres productos y servicios, ahora deberán destinar entre un 25% y un 35%.

Por esta razón, los profesionales recomiendan a las familias reestructurar su presupuesto por el impacto directo de cada uno de estos productos. Y es que aunque muchas familias no posean vehículo o no utilicen gas, por ejemplo, debe usar servicios que sí los emplean.

Estimar cuánto ocupan estos productos y servicios dentro de un presupuesto es complejo, porque entre menos ingresos tiene un hogar, el porcentaje a utilizar será superior, indicó César Tánchez, consultor en finanzas personales.

Así, una familia con sueldo mínimo ocupará al menos de un 25% a un 35% de sus ingresos para adquirirlos.

“El pago de energía eléctrica equivale a un 10%, el combustible, un 15%, unos Q150 semanales, y el pago del gas el otro 5%, equivalente a Q105 al mes”, explicó Tánchez.

Para Tánchez, las familias de mayores ingresos, aunque tienen que gastar más, lo compensan con ese dinero extra.

Menos diversión

Eduardo Palacios Lima, experto en finanzas personales, indicó que un presupuesto familiar normal contiene 42 rubros de gasto, pero son tres los que acaparan la mitad de los ingresos familiares.


Estos son el pago a acreedores —deudas—, recreación —incluye salidas a lugares y consumo de bebidas alcohólicas— y compras en el supermercado.

Palacios explicó que las familias se ven en aprietos y consideran que no les alcanza el dinero porque esos tres rubros copan la mitad de su presupuesto.

“Les resta para agua, luz, teléfono o combustible, pero cuando la persona sale de deudas y le quedan libres esos abonos que daba, agregado a que no salgan todos los fines de semana, les quedaría más”, aseguró Palacios.

Agregó que si al supermercado se lleva una lista ordenada de prioridades y no se compra el deseo del momento, las familias se darán cuenta que se quedan con una cantidad apreciable para que estos incrementos no se sientan tan fuertes y no se sufra el mismo efecto de los que tienen deudas y salen todos los fines de semana a extralimitarse, enfatizó.

Base estadística

Para el Instituto Nacional de Estadística (INE), la compra de combustible y gas propano y el pago de energía eléctrica consumen aproximadamente el 8.3% del gasto familiar, según un cálculo hecho con base en información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos Familiares (Enigfam) que se realizó entre 2009 y 2010.

La encuesta contiene 441 bienes y servicios distribuidos en 12 divisiones, donde se obtiene una ponderación de cada gasto.

Cuando selecciona la canasta, se coloca un ponderador según su importancia relativa dentro del gran total, explicó Luis Arroyo, director de Índices y Estadísticas Continuas del INE.

De manera general y a nivel república, dentro de las 12 divisiones, la de transporte equivale a un 10% de los ingresos, y en ella se incluyen las gasolinas y el diésel.

Los otros productos que se analizan en este artículo se encuentran dentro de las divisiones de vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, y ocupan el 13.74%.

Sin embargo, es necesario aclarar que para cada división existen subdivisiones, de donde parte el análisis ya desglosado que estima que los tres productos pesan un 8.3% del total del gasto familiar.

Cálculo obsoleto

Según recomendaciones internacionales, la Enigfam debe actualizarse cada cinco años, porque, de lo contrario, la canasta empieza a volverse obsoleta, reconoció Arroyo.

“Esto implica que habrá productos que se dejarán de consumir porque comienzan a subir de precio y otros más económicos los sustituirán”, explicó.

La Enigfam, cuyo objetivo es actualizar el patrón de consumo de los hogares, tuvo un costo de Q13 millones en su versión anterior. “Es difícil que los gobiernos de turno se animen a realizarla”, aceptó el funcionario.

Arroyo agregó que con el próximo censo poblacional, previsto para este año, la posibilidad de realizarla es nula, porque no se pueden hacer dos encuestas al mismo tiempo, aparte que cada una tiene diferentes características.

Para la Enigfam se necesita todo un año.

En varias ocasiones, analistas económicos han criticado la escasa información estadística con que cuenta el país.