La certificación efectuada por esas empresas estadounidenses señala que el incremento de la carga tributaria a 12 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, en 2002, contemplado en los Acuerdos de Paz firmados en diciembre de 1996, no será alcanzado.
Según las certificadoras, la falta de recursos domésticos continuará siendo un factor importante en el retraso del cumplimiento del contenido de los Acuerdos de Paz, a pesar de una carga tributaria proyectada a menos de 11 por ciento del PIB en el año próximo y de una reforma tributaria realizada en 2001.
Según el documento, la ejecución de dicha agenda es vital, pues Guatemala afronta ?problemas serios de pobreza y de distribución del ingreso?, además de necesitar del fortalecimiento de las instituciones.
Con la calificación otorgada, el gobierno espera colocar bonos por US$325 millones en el mercado internacional.
Desajustada
La inabilidad del gobierno para incrementar la carga tributaria, en línea con los Acuerdos de Paz, lo forzó a recortar la inversión este año, ?y ha creado distorsiones en la política monetaria?, explican las firmas, al resaltar la necesidad de alcanzar la brecha de inflación de entre 4 y 6 por ciento, estimada a inicios de 2001.
Destacan, asimismo, un fuerte desbalance fiscal y necesidades financieras relacionadas con la intervención de bancos insolventes, que llevaron al Banco de Guatemala, Banguat, a aumentar sus Operaciones de Mercado Abierto.
?Estas acciones implicaron un déficit cuasifiscal estimado de 1 por ciento del PIB en 2001?, detallan.
La Junta Monetaria autorizó en febrero y marzo la intervención de los bancos Empresarial, Promotor y Metropolitano, que se hallan en vías de liquidación.
Según las calificadoras, las políticas macroeconómicas adoptadas por la banca central han promovido ?mayor estabilidad en el tipo de cambio y una inflación relativamente baja?, pero al costo de limitar la inversión social y en infraestructura a cargo del sector público.
Acerca del costo de la calificación, Lizardo Sosa, presidente del Banguat, manifestó que ascendió a entre US$40 mil y US$50 mil, absorbido por la banca central y el Ministerio de Finanzas.
Listos para colocar…
Las calificadoras estadounidenses Standard & Poor?s, S&P, y Moody?s certificaron los instrumentos financieros de Guatemala.
S&P otorgó ?BB? para la deuda de largo plazo expresada en moneda extranjera, con una previsión de estabilidad.
Mientras, Moody?s le dio ?Ba2? para esos créditos.
En el caso de la deuda a largo plazo en moneda local, S&B concedió ?BB+? y ?B?, para la de corto plazo en divisas.
En el caso del crédito en moneda local a corto plazo, S&B la calificó en ?B?.
Es la segunda vez que Guatemala obtiene una certificación de riesgo para su deuda, pues el gobierno anterior también siguió ese procedimiento para colocar bonos por US$200 millones en los mercados foráneos.