Esposa de Guayo Cano, enfrenta  proceso penal por lavado de dinero y asociación ilícita

Ayer se tenía programado enviar a juicio a María Isabel Sales López, esposa de Eduardo Villatoro Cano, alías Guayo Cano, pero la jueza de Mayor Riesgo C, Silvia de León, no encontró  en el expediente la acusación del Ministerio Público (MP), por lo que emplazó por tres días a la Fiscalía para que la entregue.

María Isabel Sales López, esposa de Guayo Cano, -chumpa beige- enfrenta proceso penal por lavado de dinero y asociación ilícita. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
María Isabel Sales López, esposa de Guayo Cano, -chumpa beige- enfrenta proceso penal por lavado de dinero y asociación ilícita. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La juzgadora encontró  inconsistencias en el expediente de Sales López, el cual   estuvo a cargo del juez de Mayor Riesgo B, Miguel Angel Gálvez, y determinó que no se encontraba la acusación penal por lavado de dinero, sino solo por asociación ilícita.


El fiscal a cargo del proceso, Gerson Alegría, explicó que en este caso hubo algunas acciones,  como  cambio de juez;  a partir de la nueva judicatura, la juzgadora está poniendo al día todas las audiencias pendientes y debido a un cúmulo de recursos presentados por la defensa se había olvidado presentar la acusación.

“La acusación ya estaba, solo se tenía pendiente la fecha para presentarla, y ahora que la jueza nos dio el plazo, la presentaremos, pero la audiencia continúa”, afirmó Alegría.

El hallazgo de la jueza De León tuvo lugar durante la audiencia de ofrecimiento de pruebas, por lo que siguió enviando al resto de  integrantes de la red de Guayo Cano a debate.

Masacre de policías

Villatoro Cano fue capturado el 4 de octubre de 2013 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México, a unos 160 kilómetros    de la frontera con Guatemala, durante un operativo efectuado por las autoridades de ese país.

El detenido  fue señalado de ser líder de una banda de narcotraficantes acusados de haber masacrado a ocho policías, el 13 de junio de 2013, durante un ataque perpetrado contra la subestación de la Policía Nacional Civil (PNC) en Salcajá, Quetzaltenango. El jefe de esa sede policial, César García Cortez,  fue reportado como desaparecido.

Varios días después,   en el río Valparaíso, Huehuetenango, fueron localizados los  restos de García Cortez, quien, según   investigaciones fue torturado, decapitado y desmembrado por miembros de la banda de Villatoro Cano.

Según el MP, el supuesto narco  responsabilizó  a los agentes  de la estación de Salcajá de haber robado dinero a su banda,  por lo que decidió vengarse.

Una vida de lujo

Desde el 2013, el Juzgado de Extinción de Dominio ha embargado  varios inmuebles, dinero y animales que pertenecían a Villatoro Cano y otros miembros de su banda.

Entre los bienes extinguidos se encuentran  305 gallos de pelea,  55 caballos, un potrillo criollo, tres ponis, una burra, nueve terneros, tres toros, cuatro pavos reales, 11 vacas y 20 venados.

También han pasado al Estado 12 residencias de lujo, Q233 mil 913 y US$174 mil 318 en efectivo, 29 pistolas 9 mm, 22 mm y .40 mm, así como un revólver, nueve fusiles, seis rifles y dos escopetas.

También fue entregado a la Secretaría Nacional de Administración de Bienes en Extinción de Dominio (Senabed) el hotel Amor Prohibido, ubicado en La Democracia, Huehuetenango, y valorado en Q3.8 millones.

Este último inmueble tiene una extensión de mil 965 metros cuadrados.