El Calvario
El primer cortejo que inició su recorrido fue el del Santo Cristo Yacente de El Calvario, en una de las andas más grandes del mundo, con capacidad para 140 cargadores en cada turno.
La alegoría de la procesión simbolizaba la ornamentación que ese templo expuso en la década de 1990. A lo largo del anda se recreó el Coliseo Romano, cruces y lienzos ensangrentados, y figuras que representaron a los primeros cristianos que fueron perseguidos. Todo en colores café y ocre.
La imagen del Yacente no llevaba túnica, como recién bajado de la cruz. La última vez que salió en esa forma fue 17 años atrás.
La Virgen de la Soledad lució un adorno similar, pero con la alegoría “Refugio de los Mártires”.
La Recolección
El mensaje del Señor Sepultado de La Recolección fue “Rogad al dueño de la mies que envíe obreros a su mies”, por lo que en la parte frontal del anda se apreciaba un camino rocoso y trigo. La imagen iba en un catafalco y era custodiada por dos leones, que representaban fortaleza.
La imagen de San Juan Bautista Vianney, el santo cura de Ars, aparecía en la parte de atrás del anda de 110 brazos.
En el adorno de María Santísima de la Soledad, rodeada de una chispa, predominaron las rosas, y lució en la parte de atrás un trono, ya que la alegoría fue “Los justos resplandecerán como el sol, en el reino del Padre”.
En la 11 calle, cuando comenzó la lluvia, fue necesario colocar el anda de la Virgen en el suelo y cubrirla con plástico.
Casualmente, en ese mismo lugar, el Viernes Santo de 1962, se tuvo que suspender el cortejo y regresar el anda a la iglesia.
Santo Domingo
En una ornamentación sencilla, el Señor Sepultado de Santo Domingo lució su tradicional urna, la cual destacaba en medio de un campo de flores. El Cristo del Amor —como se le conoce— llevaba túnica blanca.
En la parte de atrás de la procesión cerraba el conjunto alegórico un ángel que dejaba caer agua sobre una roca. El mensaje era: “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia”.
Ayer por la tarde, de La Recolección y de Santo Domingo salieron los cortejos de la Virgen de la Soledad, acompañada por Magdalena y San Juan, en su recorrido en busca de Jesucrito.