Alejandro Giammattei, 20 años de un candidato itinerante

Su trayectoria incluye dos intentos por la alcaldía capitalina, cuatro por llegar a la Presidencia y su paso por el Sistema Penitenciario.

Alejandro Eduardo Giammattei Falla busca la Presidencia por cuarta ocasión, cada una con un partido diferente. El presidenciable de Vamos busca romper con una racha de 20 años de candidaturas sin éxito, la primera de ellas en 1999, cuando participó por la alcaldía metropolitana con el partido Unidad Nacionalista.

Giammattei es descrito por excolaboradores como “tenaz”, mientras que los adversarios lo califican de “obstinado” y poco dado a llegar a acuerdos.

“Tiene problemas de temperamento”, confirman varias fuentes del ámbito político, siendo susceptible a “gritar y recriminar cuando algo sale de su control”, apuntan.

Con presencia del partido en 225 municipios, la plataforma montada por la agrupación Vamos* descansa en un político curtido en 20 años de campañas electorales de desigual resultado.

Giammattei es médico, nacido en la ciudad de Guatemala, el 9 de marzo de 1956. Está casado con Rosana Cáceres y es padre de tres hijos.

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Su primer contacto con la función pública se dio en 1986, cuando se incorporó al Cuerpo de Bomberos Municipales durante la administración del entonces alcalde Álvaro Arzú, del Partido de Avanzada Nacional (PAN). Más tarde, en esa misma administración, fue nombrado en 1990 gerente general de la Empresa Municipal de Agua (Empagua).

Fue jefe del Área de Microcréditos del desaparecido Banco del Café (Bancafé) y tuvo un buen desempeño, aseguran excolegas, pero también señalan que su temperamento chocaba a menudo con el personal.

A la fecha, su actividad empresarial conocida es la de gerente general de Central Station, S. A., una empresa de alquiler de vehículos constituida en agosto del 2000, según datos del Registro Mercantil. Giammattei figura como el representante legal de esa empresa, con nombramiento vigente hasta el 2022; sin embargo, representantes de esa firma indican que desde el 2005 la franquicia de esa empresa en Guatemala ya no es administrada por el político.

Giammatei no registra otra actividad comercial vigente.

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Primeras campañas

Parte de su experiencia en campañas surge de su participación como coordinador general de procesos electorales en el Tribunal Supremo Electoral en los comicios de 1985, 1988 y 1990. A la fecha, es jefe de campaña de su agrupación y, según algunos de sus colaboradores, concentra la mayoría de las decisiones en su candidatura.

Sus primeros resultados, sin embargo, fueron bastante pobres. En 1999, al competir por la alcaldía capitalina por el partido Unidad Nacionalista (UN), obtuvo apenas 18,303 votos, poco menos del 10 por ciento de los obtenidos por Fritz García-Gallont, con el PAN. En la UN compitió, además, como candidato a síndico Édgar Augusto de León Sotomayor, el primer esposo de Sandra Torres y fundador del partido DÍA.

Giammattei lo volvió a intentar en el 2003, con la desaparecida Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), y obtuvo 40 mil 843 votos.

La DCG, que fuera el partido más antiguo del país fundado en 1955, fue cancelado en el 2008.

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Detención y libertad

Un parteaguas en la carrera política de Giammattei lo representó su participación como director del Sistema Penitenciario durante el gobierno de Óscar Berger y la Gran Alianza Nacional (Gana), tanto por su protagonismo en la operación Pavo Real, como por su detención, acusado de “asociación ilícita” por la ejecución extrajudicial de siete reos y el posterior cierre de la investigación penal en su contra.

Según cuenta el presidenciable en su libro Relato de una Injusticia, caso Giammattei, publicado en el 2012, fue invitado a participar como director del Sistema Penitenciario en el 2006 por el entonces ministro, Carlos Vielmann, por intermediación del entonces secretario ejecutivo de la Presidencia, Eduardo González, a petición del presidente Berger.

Giammattei se encontraba al frente del Sistema Penitenciario cuando se llevó a cabo la operación Pavo Real, oficialmente una acción para retomar el control de la Granja Penal de Pavón que involucraba a efectivos de la Policía, el Ejército y guardias penitenciarios.

Después, fue candidato presidencial de la oficialista Gana, en el 2007, cuando obtuvo su mejor resultado electoral hasta la fecha, el tercer lugar, con 565 mil votos, detrás de Otto Pérez Molina y el finalmente electo Álvaro Colom.

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En el 2010, el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala acusó a Giammattei, junto a otros exfuncionarios, de haber participado en la presunta ejecución extrajudicial.

“Las personas señaladas, junto a otras que están pendientes de captura, hacían parte de una organización criminal conformada desde el Ministerio de Gobernación y la Policía Nacional Civil desde el año 2004 y estaban dedicadas a ejecuciones extrajudiciales”, indicó la Cicig en un comunicado en agosto del 2010.

Giammattei guardó prisión durante 10 meses en el centro de detención habilitado en la Brigada Militar Mariscal Zavala, hasta que el Juzgado Primero de Alto Riesgo cerró el proceso, al considerar que el MP lo había acusado del delito de “asociación ilícita” antes de la entrada en vigor de la Ley contra la Delincuencia Organizada y sin que hubiera suficientes pruebas para sustentar la investigación.

Al momento de su detención, Giammattei buscaba refugio en la Embajada de Honduras. Luego de haber sido capturado, inició una huelga de hambre y aseguró que el caso en su contra era “persecución política”.

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Excompañeros de celda de Giammattei refieren que durante su huelga de hambre el ahora candidato se mantuvo apartado, era poco sociable, se trataba de mantener hidratado bebiendo agua y que por las noches lo escuchaban abrir paquetes de galletas saladas.

Sobre su experiencia en prisión, el presidenciable escribió en su libro Relato de una injusticia: “La cárcel es una amarga experiencia que, sin lugar a dudas, ejerce grandes cambios en las personas y, en especial, en su anterior manera de pensar. No obstante, las circunstancias adversas también brindan la posibilidad de que uno se conozca mejor, y a partir de ahí vea la vida desde una perspectiva diferente”.

En su libro, Giammattei arremete contra la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y la administración de Álvaro Colom, “quien permitió o impulsó, que para el caso da igual, la persecución contra quienes podían obstaculizar el fin último de su partido: la reelección”, dice.

De regreso al ruedo

En el 2011, Giammattei participó por la Presidencia con el Centro de Acción Social (Casa), agrupación formada en Quetzaltenango. Casa había respaldado previamente, en el 2003, la candidatura de Berger por la Gana. El partido fue cancelado al año siguiente, al no haber obtenido una diputación ni el mínimo de votos para continuar vigente. En esa oportunidad, el presidenciable obtuvo 46 mil 395 votos, ocupando la novena posición.

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Pese al pobre resultado anterior, el partido Fuerza invitó a Giammattei a ser su candidato presidencial en el 2015. Según el diputado Raúl Romero, quien asumió su curul en esa legislatura por ese partido, Giammattei, al igual que la mitad de los candidatos, provenía de fuera del partido. “Se incorporó cuando faltaban tres meses para la campaña, y pese a que no figuraba en muchas de las encuestas obtuvo buenos resultados”, señaló el congresista.

En esa oportunidad, Giammattei obtuvo el cuarto lugar, con 315 mil 774 votos, un desempeño calificado por Romero como “muy bueno”, considerando que la campaña “fue limitada y sin mucha publicidad”, según el legislador.

Nuevas Alianzas

En el actual proceso electoral, el presidenciable se postuló por el partido Vamos, el cual inició su proceso de inscripción el 13 de mayo del 2016. Según registros del Tribunal Supremo Electoral, esa agrupación se describe en los estatutos del partido como de “ideología demócrata progresista”, mientras asegura en el mismo apartado que “promoverá una economía de libre mercado con justicia social” y “respaldará una política penal más severa contra la delincuencia y el crimen organizado”.

“En esta ocasión —Giammattei— no es un invitado al partido, como fue con Casa o Fuerza, o un emergente, como fue en la Gana en el 2007, al conseguir la candidatura al dividirse el partido”, señala una fuente política que siguió el crecimiento del partido Vamos. “Ahora, él tiene el control del partido, incluyendo los recursos para la construcción del partido estos últimos tres años”, puntualizó la fuente.

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Este amplio control del partido, señaló una fuente de la agrupación, ha generado roces en la organización. Algunos candidatos a diputados, de resultar electos, podrían marcar distancias con el presidenciable y realizar un trabajo legislativo independiente.

Una de las figuras claves dentro de la organización es el secretario de organización del partido, Camilo Johanes Dedet Casprowitz, candidato a diputado por el Parlamento Centroamericano en la casilla uno y excandidato a diputado por el partido Gana en el 2007. Según fuentes de esa agrupación, es el asesor de más influencia del candidato presidencial.

Otro elemento clave para estos comicios, manifestaron fuentes de la agrupación, es el candidato vicepresidencial, Guillermo Castillo, viceministro de Trabajo durante el gobierno de Berger y exdirectivo de la Cámara de Comercio, incorporado por invitación del presidenciable.

Uno de los brazos para el crecimiento del partido habrían sido los contactos con comerciantes a nivel municipal y fuentes políticas; sin embargo, explicaron que no hay una relación orgánica con la cámara empresarial.

Fuentes de la agrupación afirman que en algún momento se contempló que Giammattei formara un binomio con Roberto González, candidato a la alcaldía metropolitana por Creo. Sin embargo, luego del fallecimiento del alcalde Álvaro Arzú, González se decantó por buscar la alcaldía capitalina y Giammattei buscó a Guillermo Castillo como vicepresidenciable.

*Nota del editor: Por un error involuntario, en una primera versión publicada de este artículo se consignó de manera errónea el partido por el que compite el candidato presidencial Alejandro Giammattei, por lo que se modificó y colocó la referencia correcta: el partido Vamos.

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Gil Zu Hace 1 mes

Para que un lider mantenga el control politico de una organizacion requiere capacidad politica En el caso de Alejandro Gimattei carece de esa capacidad y ha tenido que amoldarse a circusntancias a veces equivocadas. El partido que lo respalda no tiene organizacion para competir con la UNE o con los Movimientos campesinos Rurales y en la capital su grupo no esta graniticamente unido. No creemos que logre llegar al 10% de aceptacion.