Héctor Rosada | Se dieron cuenta de que les van a caer

La tensión que se percibe en el ambiente y que ha crecido en la última semana se debe a que el sistema “mafioso, corrupto e impune” comienza a desmoronarse, de acuerdo con la lectura de Héctor Rosada-Granados, sociólogo, politólogo, autor y docente.

El analista Héctor Rosada señala que las acciones del gobierno de Jimmy Morales agrede a la ciudadanía, "la gente se va a cansar y va a tratar de defenderse".  (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El analista Héctor Rosada señala que las acciones del gobierno de Jimmy Morales agrede a la ciudadanía, "la gente se va a cansar y va a tratar de defenderse".  (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El experto resalta que ese sistema viene desde gobiernos anteriores y que los últimos ataques del Gobierno, respaldado por otros grupos, en contra del Ministerio Público y de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), son una reacción de quienes son proclives a generar grandes capitales “apelando a la corrupción e impunidad”.

¿Qué lectura le da a lo que ha sucedido en la última semana?

Más allá de la semana. Esto viene construido desde antes de la elección del presidente, desde que entró al momento electoral el partido que llevó al presidente a ganar. Es producto de la polarización que se dio por el temor a que quedara uno de los otros candidatos. No querían a Sandra —Torres— ni a —Manuel— Baldizón. Eso le abre la puerta a Jimmy Morales.

Todo lo que está pasando ahorita es producto de los gobiernos corruptos. Diría que desde —Álvaro— Arzú para adelante.

Lo que hay es una especie de cadena de continuidad de un comportamiento de los gobiernos, que tampoco es nuevo, que son proclives a generar grandes capitales para ellos, apelando a la corrupción y a la impunidad.

Son mafias que poco a poco se dieron desde Arzú, hacia el Pollo —Alfonso Portillo—, hacia —Óscar— Berger y adelante. Hay un grupo de miembros de partidos políticos que se acostumbraron a hacer las cosas ilegalmente porque les favorecía e iban generando posiciones.

Entonces, ¿sienten que se les está quitando ese poder?

Eso teme FCN, teme que lo anulen, pero ya tienen la ficha de su Partido Popular, y a los primeros que heredan en ese partido popular —en formación— es al Partido Patriota.

¿Qué vínculo ve usted en FCN, el Patriota y el Popular? Los militares. Están preparando cómo manejar este año y el próximo.

FCN sabe que si sigue Cicig y si el Ministerio Público sigue igual, ellos van a tener que ver cómo se defienden de la persecución penal.

Han llegado a un momento de desarrollo de investigación y persecución penal en el MP, conjuntamente con Cicig, en el que han ido identificando comportamientos que durante años no lo habían podido hacer.


Además, el manejo ilegal, el manejo corrupto, el manejo impune del tesoro nacional lo han hecho todos para crear capitales que los hacen millonarios.

Cada vez que reclama el presidente y el diputado Javier Hernández, o que salen dando brincos tipo Arzú, es porque ya se dieron cuenta de que les van a caer. Es un sistema corrupto, impune y mafioso el que se está cayendo, que se está desintegrando. Pero es de cuidado; ellos se llevan a quien sea.

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¿Qué mensaje debería de dársele al Gobierno?

Con ellos no perdería el tiempo. No entenderían nada y ni harían caso.

¿Y al Ejército?

Menos.

¿Y cuál es el mensaje para las cortes?

En el aspecto del sistema de administración de justicia, posiblemente hay un efecto directo e indirecto. Lo que sí es que han salido favorecidos con el funcionamiento del MP y Cicig, porque han visto cómo se deberían de hacer las cosas correctamente a nivel de investigación penal, análisis y persecución penal.

¿Quién está perdiendo en esta coyuntura?

¿Quiénes pierden? Es la nueva generación de guattemaltecos, porque va viendo cómo quiere desarrollarse y quiere conocer y aprender y participar, y se encuentra con que no solo no hay espacio para ellos, sino que se les niegan sus derechos.

El mensaje para ellos —jóvenes— es que sigan adelante. Ellos tienen que hacer el esfuerzo y analizar en qué tipo de país quieren colaborar para que sea mejor hacia el futuro. Qué tipo de Guatemala le quiero dejar a mis hijos y nietos.

¿Cree que se podría implementar un estado de Excepción?

¡Uy! El problema del estado de Excepción no es tanto la consecuencia que genera, sino el móvil que induce a ello. Con eso se rompe la base legal de los derechos ciudadanos. La Ley de Orden Público nuestra está vigente desde 1963.
Apelar a los estados de Excepción es eliminar cualquier tipo de oposición a lo que yo quiero hacer. Con un estado de Excepción agarro a Iván Velásquez y lo echo, y cierro el Ministerio Público. Eso es romper la base fundamental de la democracia.

¿Qué debería hacerse?

Ahorita no hay credibilidad en el Gobierno. Lo que sí debería hacerse es no hablar tanto de diálogo nacional, porque de diálogo ya estamos cansados. El diálogo que sí funcionó es el previo a los acuerdos de paz.

El diálogo más importante es comprender cuál es el nivel de responsabilidad del actual gobierno, por qué llegaron, qué hicieron, qué están haciendo, qué tipo de efecto secundario van a causar, porque no podemos repetir este estado tan pútrido de gobierno que tenemos.

La construcción de una patria tienen que entenderla los jóvenes.

¿Cómo desatamos el nudo que está tensándose?

Tenemos que garantizar que la información que se está trasladando sea constructiva y no destructiva. Significa que, específicamente el Gobierno, deje de estimular la confrontación.

Porque hay un bando que dijo que, si hizo la paz, puede generar la guerra, y si va a haber reacciones autoritarias, lo que va a haber es una actitud normal y ética de la ciudadanía de defenderse.

Si siguen agrediendo a la ciudadanía, la gente se va a cansar y va a tratar de defenderse.

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