Violencia eleva costos de los servicios de salud

La ola de violencia tiene un enorme costo para la red hospitalaria, el cual promedia Q350 millones al año, lo que representa el 10.5 por ciento del presupuesto asignado al Ministerio de Salud.

Pacientes de enfermedad común quedan a menudo relegados, debido a que los recursos se invierten en forma prioritaria en atender a quienes ingresan en las salas de urgencia por heridas con armas de fuego o blanca, artefactos explosivos u objetos contundentes, o bien estrangulados, vapuleados y hasta víctimas de accidentes viales.

Según el ministro de Salud, Ludwig Ovalle, para atender estos casos se emplean entre Q300 y Q400 millones anuales, lo cual representa alrededor del 10.5 por ciento del presupuesto asignado a esa cartera.

El funcionario refiere que, de acuerdo con estándares mundiales, el tratamiento de una víctima de la violencia tiene un costo calculado de US$500 —Q4 mil— diarios, mientras que el de un paciente de enfermedad común, US$50 —Q400—.

Estos recursos se emplean en tratamientos médico-hospitalarios, tales como diagnósticos, uso de quirófanos, insumos —sangre, suero, reactivos—, medicamentos, personal —médicos, enfermeras y auxiliares—, diagnósticos, rehabilitación e incluso alimentación.

De acuerdo con el director del Hospital San Juan de Dios, Héctor Fong, el promedio de estadía de ese tipo de pacientes en ese nosocomio varía entre dos y 14 días.

Roliberto Mendoza, del Departamento de Estadística del Hospital Nacional de San Marcos, explica que algunos pacientes ingresan en la sala de Cuidados Intensivos y tardan entre 20 y 30 días; otros permanecen hasta 40 días.

Datos hospitalarios indican que el San Juan de Dios y el Roosevelt concentran, en conjunto, al menos el 30 por ciento de las consultas de todo el país.

Podrían ser mayores

Como sucede en la mayoría de áreas de Salud, en la actualidad no existen estadísticas que muestren con exactitud el impacto económico de la violencia en el país.

Algunos estudios analizan este fenómeno en Guatemala, tales como el informe Los costos de la Violencia del Programa de las Naciones Unidas (PNUD) 2007, el cual estima que solo el rubro de atención médica absorbía US$93.6 millones —Q750 millones—.

Este mismo documento señala que el costo promedio de estadía de un herido de bala en una sala de cuidados intensivos durante cuatro días tiene un costo de Q16 mil 616 —Q4 mil 154 diarios—.

Otro estudio que analiza los efectos de este fenómeno, La violencia y sus Costos, editado por el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales y dirigido por Jorge Lavarreda, también toma como punto de partida las cifras del PNUD.

Cuentas no cuadran

Registros de la Policía Nacional Civil (PNC) indican que el año pasado siete mil 603 personas resultaron heridas en distintos hechos de violencia, y de estas cinco mil 573, con arma de fuego; mil 612, con arma blanca; 297, con objetos contundentes; 65, con artefacto explosivo; y 56 fueron vapuleados.

Si cada una de las víctimas reportadas por la PNC permaneció cuatro días en los hospitales, significa que Salud destinó Q31 millones 582 mil 862 en ellas.

La diferencia se podría deber a subregistros de las fuerzas de seguridad y a personas que permanecen durante más de cuatro días en los centros asistenciales.

También deben sumarse otros hechos de violencia que fueron reportados por la PNC y cuyas víctimas debieron recibir atención médica, como 401 casos de violación sexual y dos mil 175 de violencia intrafamiliar.

En La violencia y sus Costos, Lavarreda afirma que “debido a la brecha entre el número de incidentes ocurridos y los denunciados —en la investigación— se utilizaron multiplicadores implícitos”; es decir, variables para calcular la verdadera dimensión.

Millones en la provincia

Édgar Juárez, director del Hospital Regional de Coatepeque, Quetzaltenango, calcula que en la sala de urgencias se gasta cada año Q1 millón 680 mil, mientras que en la consulta externa, un promedio de Q1 millón 236 mil.

Según el funcionario, atienden 76 mil urgencias al año, lo cual representa unas 211 diarias.

En la sala de urgencias del Hospital Nacional de Jalapa se atiende aproximadamente a tres mil 500 pacientes mensuales, el 20 por ciento —500— a causa de la violencia.

“Los costos de atención para estas personas podrían ascender a Q150 mil mensuales —Q1 millón 800—”, informó Elder Portillo, director de ese hospital.

Portillo dice que esta cantidad resulta de sumar precios y costos de insumos como gasas, alcohol, guantes, hilo de sutura y sueros; y profesionales como tiempo del médico, enfermeras, energía eléctrica, agua, alimentación y otras cosas más.

Según el facultativo, en cada paciente que se atiende se gastan unos Q300, pero si las heridas son severas y ponen en riesgo la vida, el costo es superior a los Q2 mil, ya que requiere antibióticos de amplio espectro”.

Juan Tomás García, director del Hospital Regional de Zacapa, expone que los gastos más altos son los de las cirugías, ya que el costo podría oscilar entre Q8 mil y Q10 mil.

Un 10 por ciento

Los cálculos del director del hospital de Chimaltenango, Wálter Córdova, coinciden con los del ministro de Salud, ya que ese nosocomio recibe un presupuesto de Q21 millones, de los cuales, el 85 por ciento es para el pago de sueldos; 5 por ciento para funcionamiento y 10 por ciento para material médico quirúrgico.

Según el profesional, en el caso de las personas baleadas se invierten, en promedio, entre Q2 mil 500 y Q3 mil, pero cada caso es distinto, y como consecuencia, los costos suben o bajan”, explica.

Córdoba asegura que los hechos de violencia se han incrementado en 15 por ciento.