El hombre primitivo llevaba el registro de las fechas sobre arcilla, madera o piedra, al tomar en cuenta los fenómenos naturales, pero, finalmente, elaboró un calendario que se basó en los fenómenos astronómicos que dieron origen a los días, los meses y los años.
Todos los calendarios conocidos, incluso los de las civilizaciones arcaicas, se basaban en la alternancia día-noche —rotación de la Tierra sobre su eje—, las fases de la Luna —traslación del satélite alrededor de la Tierra— y las estaciones del año —traslación de la Tierra alrededor del Sol—.
Los primeros calendarios de la humanidad se remontan a las primeras civilizaciones que habitaron el valle de los ríos Tigris y Eufrates, en Mesopotamia, los cuales fueron establecidos a partir de la observación de las fases de la Luna por sacerdotes babilonios y sumerios.
Una de las primeras referencias literarias sobre el cómputo del tiempo se encuentra en el legendario poema que relata las aventuras del príncipe sumerio Gilgamesh (año 2650 a. C.).
Los primeros calendarios de Mesoamérica aparecieron en civilizaciones como las de los nahuas, otomíes, tarascos, huastecos y mayas, entre otros, donde el sistema cronológico era uno y a la vez múltiple, según las culturas que lo adoptaban.
Por razones prácticas, el tiempo se divide en períodos fijos o días. La existencia de diversos sistemas para la medida del tiempo se debe a que ni la órbita de la Luna ni la de la Tierra se describen en días completos.
Un mes lunar —sinódico—, o sea, el tiempo comprendido entre dos lunas llenas, equivale a unos 29 días y un año solar —año del trópico— a 365 días aproximadamente (ver tipos de calendarios).
Calendario romano
El origen de la palabra calendario se deriva del latín calendas, que significa primer día del primitivo almanaque romano.
En un principio, los romanos se regían por un año de 304 días, dividido en 10 meses —lunisolar, similar al que utilizaban los griegos— que comenzaba en marzo y terminaba en diciembre, introducido en el siglo VI a. C. durante el reinado del emperador Numa Pompilio.
Sin embargo, en ese tiempo los gobernantes quitaban o añadían meses para prolongar su mandato o para abreviar ciertos períodos según su conveniencia, lo que ocasionó serios desajustes en todos los niveles de la organización del imperio.
Debido a ese desorden cronológico, el emperador Julio César introdujo el 1 de enero del año 46 a. C. el calendario juliano de 365.25 días, establecido por Sosígenes, famoso astrónomo de Alejandría (Egipto). Aunque durante mucho tiempo el 25 de marzo se consideró el día de año nuevo.
Más tarde dividieron el año en 12 meses y se añadió el mes bisiesto —366 días—, como reajuste, cada dos años.
Sucesos que registran el año uno
El punto de partida de la cronología en los diversos calendarios suele coincidir con acontecimientos importantes para las diferentes culturas.
Así, el calendario judío toma como fecha inicial la creación del mundo —que se ha establecido en el año 3760 a. C.—, el mundo musulmán considera la huida de Mahoma a Medina (622 d. C.) y el cristiano, el nacimiento de Jesucristo (Anno Domini, año del Señor).
La cronología cristiana fue establecida en el año 525 por el monje Dionisio el Exiguo, pero contiene un error de dos años respecto del nacimiento de Jesucristo. No obstante, en el siglo X el “año uno” fue adoptado por todo el mundo cristiano.
Durante la historia, el calendario gregoriano, que se usa en la actualidad y que modificó al juliano, ha sufrido varias modificaciones. Por ejemplo, durante la Revolución Francesa se intentó reformarlo para que empezara una nueva era a partir del 14 de julio de 1789.
En 1792, un grupo de científicos, poetas, artistas y personalidades de varias áreas trabajaron para la elaboración del nuevo calendario, que fue instaurado en octubre de ese año, pero solo duró hasta 1806, cuando Napoleón Bonaparte decidió eliminarlo y volver al anterior.
En la actualidad, existen unos 40 calendarios diferentes en todo el mundo que las culturas aún utilizan desde tiempos ancestrales.
información de sitios de internet
UNIFICACIóN Almanaque para todos
La organización The World Calen-. ….dar Association propone una reforma del calendario gregoriano, con el objetivo de que a cada fecha le corresponda siempre el mismo día de la semana, así como eliminar la confusión que supone tener diversos calendarios por todo el mundo. El proyecto, conocido como Calendario Mundial, incorpora dos días “extrasemanales”, que no tienen asignado ningún día de la semana. El año constaría de cuatro meses de 31 días —enero, abril, julio y octubre— y de ocho meses de 30 días. El último día de cada año, y el último día de junio en los años bisiestos, pasarían a considerarse fiestas mundiales. Los años tendrían siempre 52 semanas completas, que repetirían sin variación los días del mes. Por ejemplo, el 6 de octubre será eternamente sábado. Todos los años comenzarían en domingo y terminarían en sábado. The World Calendar Association espera que este calendario se empiece a utilizar a partir del 1 de enero del 2012.
Origen Dedicados a dioses y reyes
Los romanos bautizaron los meses del año, que provienen de su calendario primitivo, cuya designación se conserva en la actualidad.
? Enero – Ianuarius: dedicado a Janus, el dios de las dos caras: una mira al pasado (Oeste) y otra al futuro (Este). Se convirtió en el primer mes del año después de la reforma instituida por el emperador Julio César al calendario primitivo romano.
? Febrero – Februarius: procedente de Februa, ritual de purificación al finalizar el año. Entre los antiguos romanos este mes se encontraba en último lugar por lo que se quedó con 28 días.
? Marzo – Martius: mes consagrado a Marte, dios de la guerra. Era el primer mes del antiguo calendario romano.
? Abril – Aprilis: se deriva del verbo en latin aperire (abrir) por ser el mes que abre la primavera.
? Mayo – Maius: nombrado en honor de Maia, diosa de la primavera y los cultivos.
? Junio – Iunius: mes que se dedicaba a la diosa del matrimonio, Juno, esposa de Júpiter.
? Julio – Iulius: era el quinto mes del año, por lo que también se le denominaba quintilis, que tenía en un principio 36 días. Se le dedicó al emperador Julio César.
? Agosto – Augustus: designado en homenaje al emperador Augusto.
? Septiembre, octubre, noviembre: eran los meses séptimo, octavo y noveno, respectivamente.
? Diciembre – december: era el décimo mes. Luego el año constó de 12 meses, al que se le agregó los meses de enero y agosto.
Tipos Solar
Este calendario se basa en la duración del año trópico, o sea, el intervalo de tiempo entre dos equinoccios de primavera que corresponde a 365.2422 días —la rotación de la Tierra alrededor del Sol—. Es el tiempo de referencia que se utiliza en la actualidad y presenta varias ventajas respecto del lunar, al tomar en cuenta las estaciones, de gran importancia para la agricultura. La duración de los meses se aproxima a las fases de la Luna, pero se ajusta para tener años de 365 días.
Lunar
Cada mes comienza con la Luna nueva y tiene, alternativamente, 29 y 30 días. El año lunar se compone de 12 meses y no coincide con el año solar, por lo que las festividades caen en diferentes estaciones, según los años. Si bien es más simple, este calendario posee el inconveniente de que no tiene una fecha fija para los equinoccios: los cambios de estación se produ-cen en fechas variables.
Lunisolar
Se basa en el ciclo de Metón, astrónomo de Atenas del siglo V a. C, en el que 19 años solares de 365.25 días corresponden a 235 lunas, con una diferencia de una hora y 30 minutos. Cada cierto tiempo se agrega un mes 13, para que el principio del año tenga siempre lugar en la misma estación. El ciclo de 19 años tiene 12 años comunes y siete años embolismales —de 13 meses de 29 y 30 días alternativamente, o sea, 384 días—.