Se investiga la filtración de informaciones antes del arresto del exjefe del Gobierno, el 21 de noviembre en el aeropuerto de Lisboa, que permitió que varios periodistas supieran lo que iba a ocurrir, según el diario de referencia Público.
El propio Sócrates también violó presuntamente el secreto de sumario al expresarse varias veces ante la prensa para denunciar su encarcelamiento y defender su inocencia.
El caso tuvo un nuevo episodio el viernes con el anuncio de la comparecencia ‘voluntaria’ de Paulo de Lalanda e Castro, dirigente en Portugal del grupo farmacéutico suizo Octapharma, para el que trabajó Sócrates.
El semanario Expresso afirma que Lalanda e Castro fue inculpado por blanqueo de capitales y fraude fiscal.
Los salarios pagados entre enero de 2013 y finales de 2014 a Sócrates por su actividad de asesor para Octapharma pueden formar parte de una red muy compleja dedicada al blanqueo de capitales en Suiza, según fuentes judiciales citadas por la revista.