Internacional
Feroz
La peor sequía de las últimas décadas que azota la región —causada por el fenómeno de el Niño— ha llegado a niveles extremos al generar prolongados racionamientos de agua y luz en Venezuela, Ecuador y Bolivia, así como pérdidas millonarias en el sector agropecuario en Argentina.
La escasez hídrica y eléctrica en Venezuela, país rico en petróleo, ha generado manifestaciones que tienen al presidente Hugo Chávez en apuros en busca de respuestas.
El mandatario presentó un panorama marcado por el “aumento en el consumo y derroche de energía”, aunado a “fenómenos como el Niño —sequía derivada de trastornos climáticos originados por el calentamiento temporal de las aguas del océano Pacífico—, que han disminuido el caudal de los ríos” que alimentan plantas hidroeléctricas, cuyo aporte de energía consumida en Venezuela representa el 70 por ciento.
La más aguda escasez de lluvia desde 1947 en ese país también es responsable de que no haya suficiente líquido disponible.
Chávez ha instado a luchar contra el despilfarro al exhortar a la población a que tome duchas más rápidas y usar menos electricidad.
La oposición lo culpa de falta de planificación y afirma que el Gobierno no ha invertido lo suficiente en proyectos de electricidad y de agua, aunque aquel asegura que ha destinado US$16 mil 500 millones al sector eléctrico desde el 2002.
Pese a las protestas, Caracas y otras regiones se preparan para soportar de manera estoica cortes programados de agua durante unas 48 horas por semana, hasta mayo próximo.
Actualmente, Venezuela sufre déficit hídrico del 25 por ciento y, de no regularse el consumo de agua, la situación podría llegar a ser crítica tanto en lo que respecta al suministro de líquido como al sistema hidroeléctrico, aseguran expertos.
“Cortes y racionamiento de electricidad, más los de agua potable en Caracas y otras ciudades, tienen un costo político alto porque generan malestar, incluso emocional, en la ciudadanía”, comentó el analista político Manuel Felipe Sierra.
Afecta a hidroeléctrica
Desde la semana última, la mayor parte de Ecuador comenzó a padecer racionamientos programados de energía de cuatro a cinco horas diarias por sectores, que, según el Gobierno, pueden extenderse hasta finales de año, debido al déficit de generación en la principal planta hidroeléctrica de ese país, Paute — en el austro andino—, la más afectada por un drástico estiaje, el peor en 40 años.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió que el problema del suministro de energía puede ser “muy grave”, por lo que reiteró su pedido de unidad a la ciudadanía, para afrontar los cortes de electricidad.
Además, el Gobierno declaró en situación de Emergencia durante 60 días al sector eléctrico, por los problemas en Paute, que redujo su producción de energía a 35 por ciento de su capacidad, según medios locales, cuando en condiciones normales es de 60 por ciento.
El decreto garantiza la importación de combustibles para las plantas térmicas y el desembolso de recursos, además de suspender espectáculos nocturnos y reducir en dos horas el servicio en bares y discotecas.
Quito anunció su intención de aumentar sus compras de electricidad a varios países, entre estos Perú, que le venderá unos mil 200 megavatios por hora diarios.
Si bien esta situación no es nueva para los ecuatorianos, que han debido soportar seis períodos de racionamientos desde 1995, la actual crisis genera molestia, ya que solo horas antes de anunciarse los cortes, el Gobierno se limitó a pedir ahorro de energía.
Plan de urgencia
En Bolivia, el Gobierno activó un plan de emergencia para paliar los efectos de la sequía en cuatro de los nueve departamentos de ese país, que ha dejado, hasta ahora, la muerte de 11 mil cabezas de ganado y la pérdida de unas 20 mil hectáreas de cosechas.
Los departamentos de La Paz —oeste—, Santa Cruz —este—, Tarija —sur— y Chuquisaca —sureste— son los más afectados por una sequía que expertos atribuyen al fenómeno climático de el Niño, y en donde el Gobierno ha declarado “alerta naranja”, con lo cual activa los mecanismos de defensa civil.
Además, el estiaje ha reducido en 70 por ciento la cantidad de agua en las represas que alimentan las ciudades de La Paz y El Alto, en las que se puede implementar el racionamiento si no llueve en el Altiplano en las próximas tres semanas.
La Paz, sede del Gobierno de Bolivia, solo tiene reservas de agua entubada para los próximos 80 días, advirtió Víctor Rico, gerente de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento.
El gobierno de Evo Morales alertó la semana recién pasada de que el nivel de las aguas del lago Titicaca descendió en 4.5 metros en el último mes por la sequía que azota al Altiplano, que podría, además, poner en riesgo la biodiversidad acuática.
Un reciente reporte del Gobierno afirmó que las altas temperaturas y la falta de lluvia permanecerán en ese país hasta marzo del 2010.
Merma en el campo
Decenas de miles de hectáreas consumidas por incendios y más de un millón de cabezas de ganado muertas es el resultado de la prolongada sequía en varias provincias de Argentina.
La falta de lluvia ha causado incendios en ese país e incide en unas 10 millones de hectáreas cultivables, un tercio total del área de siembra, precisó César Rebela, director del Instituto de Clima y Agua del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
El fuego destruyó en la última semana unas 30 mil hectáreas de pastizales y afectó la fauna y flora autóctonos, producto de la sequía en la provincia de Córdoba —centro—, en lo que se considera el mayor desastre en 30 años, según autoridades.
En Córdoba, Catamarca, San Luis —oeste— y Jujuy —norte— se dictó una serie de medidas para racionar el uso del agua, a poco de empezar el verano austral, y en Mendoza —oeste— se dispuso ayuda financiera para pequeños productores de ganado caprino.
En la provincia de La Pampa —centro-sur—, en lo que va del 2009, se informó de la mortandad de un millón de cabezas de ganado, según el presidente de la Asociación Agrícola Ganadera provincial, Miguel Torroba.
Apagón en Brasil
Las dificultades eléctricas también llegaron a Brasil, donde en la noche del martes último se produjo un apagón que afectó a 18 de los 27 estados de ese país y al vecino Paraguay en su totalidad, por unas cinco horas, al parecer por un fallo en las líneas de transmisión de la central hidroeléctrica de Itaipú, compartida por ambas naciones y la mayor en funcionamiento del mundo.
Pese a que el Gobierno insiste en que la avería se debió a fuertes vientos y lluvia, expertos brasileños aseguran que fue otra la causa y apuntan a la demanda primermundista de electricidad en ese país, donde la infraestructura de distribución es del tercer mundo.
información de agencias y sitios de internet
Cifras Consumo de energía
Venezuela y Ecuador afrontan déficit en la demanda de suministro eléctrico.
? La demanda energética en Venezuela llegó este año al 7.1 por ciento, respecto del 4.5 por ciento de los dos anteriores, según el diario venezolano El Universal.
? Esos datos convierten a ese país suramericano en uno de los mayores demandantes por persona —cuatro mil 126 kilovatios/hora por habitante—.
? Le siguen Chile, Argentina, Brasil y Colombia.
? Los venezolanos tienen una demanda de agua por habitante de 400 litros al día, tasa superada solo por Estados Unidos en todo el continente.
? La demanda de energía de Ecuador es de unos dos mil 800 megavatios por hora (MWh), de los cuales se están cubriendo cerca de dos mil cien MWh, principalmente con la generación de plantas térmicas.
? Los racionamientos de luz, hasta febrero próximo, supondrán recortes diarios en Ecuador de entre el 5 por ciento y el 10 por ciento de la oferta eléctrica habitual.