Se sabe que en ese piso vivía una familia con seis hijos, pero todavía no se ha constatado cuántos de ellos están entre los restos localizados.
También se desconoce el paradero de los padres de los niños asesinados, por lo que no sabe si están implicados en el brutal crimen, agrega el comunicado.
“Los niños dejaron de ir a la guardería a partir del 25 de julio y los trabajadores del centro informaron de la situación a las fuerzas del orden”, explica la nota.
Cuando la Policía fue al domicilio de los pequeños a comprobar la denuncia, nadie les abrió la puerta y los vecinos aseguraron haber visto al padre de la familia abandonar su piso el día anterior.
El sitio web de noticias RT citó declaraciones de vecinos quienes describieron a los padres como “personas muy religiosas, que prohibían a sus hijos de comer carne y pescado”.
La familia tenía tres niños de edades de 6, 3 y 2, y tres niñas de 7, 5 y 1, informó por aparte el sitio web LifeNews.
Los restos encontrados por la policía fueron embalados en seis bolsas de plástico.
RT agrega que el sospechoso solía ser un miembro de la congregación Adventista del Séptimo Día en la región de Vladimir.
Sin embargo, fue expulsado de la comunidad por adulterio y se trasladó a Nizhny Novgorod, donde formó una familia.
LifeNews explica que la abuela de los niños dio la voz de alarma sobre la desaparición de sus nietos y fue quien llamó a la guardería ya que el padre le dijo que saldría de vacaciones con su familia a una casa de campo.
Esto hizo sospechar a la abuela porque la familia nunca había sido propietaria de una casa de campo, lo que provocó que el personal de kindergarten a notificara a la Policía.
En 2011, los servicios sociales presentaron una demanda para privar al padre de sus derechos, pero la madre les rogó que no lo hiciera.
En los últimos meses, la madre de los niños terminó presentó otra demanda judicial para privar al padre de la patria potestad, pero no llegó a la corte a las audiencias el 8 y 27 de julio.