Este ataque fue detectado y rechazado por las fuerzas de defensa, agregó. Es la primera vez que Irán se refiere públicamente a un ejercicio de guerra informática en el marco de maniobras militares.
En los tres últimos años, Irán ha sido blanco de varios ataques informáticos -que sus autoridades atribuyeron a EE. UU. y a Israel- contra sus instalaciones industriales, sobre todo nucleares y petroleras, así como contra sus redes de comunicaciones o bancarias. En respuesta, Irán desarrolló unidades de ciberdefensa civiles y militares destinadas a hacer frente a esta nueva amenaza.