Internacional

Podría ser contraproducente para Irán cerrar Estrecho de Ormuz, según analistas

Con baterías de misiles, flotas de embarcaciones de ataque y minas marítimas, Irán puede desestabilizar el tránsito que pasa por el Estrecho de Ormuz, pero probablemente no puede cerrar por completo la ruta más importante para el transporte de petróleo en el mundo, dijeron analistas militares. La pregunta para el liderazgo iraní es si vale el enorme precio a pagar.

Militares iraníes participan en las maniobras militares "Velayat 90" en el sur de Irán, entre el estrecho de Ormuz. (EFE)

Militares iraníes participan en las maniobras militares "Velayat 90" en el sur de Irán, entre el estrecho de Ormuz. (EFE)

  Tratar de cerrar el estrecho ocasionaría una poderosa respuesta militar contra Irán por parte de las fuerzas estadounidenses en el Golfo Pérsico y pondría contra Teherán a los pocos aliados internacionales que aún le quedan.

  Que Irán esté realizando amenazas tan terribles ilustra su alarma sobre las sanciones nuevas planeadas por Estados Unidos en contra de sus exportaciones de crudo, la fuente más vital de ingresos para su economía.

  Los líderes de Irán desdeñaron por años las sanciones pasadas por parte de Estados Unidos y la Organización de Naciones Unidas, burlándose de ellas al considerarlas inefectivas; pero si el país no puede vender su petróleo, su ya atribulada economía se desplomará.

  “Sería muy, muy difícil para Irán incluso impedir el tráfico por un período significativo” , dijo Jonathan Rue, un analista de investigación del Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington. “No tiene la capacidad de bloquear efectivamente el estrecho” , señaló.

  Lo que los iraníes pueden hacer, dijeron Rue y otros analistas, es hostigar al tráfico a través del golfo, desde detener buques cisterna hasta atacarlos de manera abierta. El objetivo sería aterrorizar a los mercados, incrementar las pólizas de seguros de embarques y detonar un alza suficiente en los precios mundiales del crudo como para presionar a Estados Unidos a retractarse de las sanciones.

  El estrecho parecería ser un blanco fácil, un cuello de botella de apenas cerca de 50 kilómetros  (30 millas) de ancho en su punto más angosto entre Irán y Omán.

  Buques cisterna que transportan una sexta parte del suministro de petróleo del mundo pasan a través de él, desde los campos petrolíferos de Irán y sus vecinos árabes, saliendo del Golfo Pérsico al Mar Arábigo y al mercado. Se mueven a través de dos carriles de tres kilómetros de anchura  (2 millas) , uno de ingreso al golfo y otro de salida.

  En años recientes, Irán engrosó su marina, incrementó su arsenal de naves de ataque rápido, misiles antibuques y embarcaciones para desplegar minas. Su Guardia Revolucionaria cuenta con unos 20.000 hombres y al menos 10 barcos patrulla con misiles C-802 que tienen un alcance de 120 kilómetros  (70 millas) y un gran número de pequeñas lanchas patrulleras con lanzadores de cohetes y ametralladoras pesadas, de acuerdo con un reciente informe de Anthony Cordesman para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

  La marina cuenta con tres submarinos y un número desconocido de minisubmarinos, capaces de disparar torpedos “inteligentes” o colocar minas. Tiene capacidad para desplegar minas utilizando tanto pequeñas embarcaciones como barcos comerciales, según el informe.

  La Guardia Revolucionaria también ha desplegado una pesada formación de misiles antibuque Seersucker con un alcance de hasta 100 kilómetros  (60 millas) a lo largo de sus costas frente al estrecho, en plataformas móviles que los hacen más difíciles de atacar.

  Sin embargo, esas fuerzas probablemente no serían suficientes para bloquear el estrecho, dada la presencia de la 5ta flota de Estados Unidos con sede en Bahréin. El miércoles, el portavoz del Pentágono George Little advirtió que cualquier “interferencia con el tránsito o el paso de buques por el Estrecho de Ormuz no será tolerada” .

  “No sería pan comido” para Estados Unidos y otras fuerzas repeler un intento iraní de cerrar el estrecho, dijo Rue. Pero, al final, “sus capacidades no son extraordinarias y las nuestras aventajan de manera abrumadora las de ellos” .